Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 36 - Otoño 2014
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
El detective nunca debe saber más que el lector Encarna Hernández Torregrosa

 

¿Qué escritor, cuando se encuentra en la soledad de su trabajo y delante de una pagina en blanco, no sueña con ver publicada su obra? Es más, dejemos la imaginación volar. ¿Cómo serian publicadas más de ochenta novelas, casi doscientos cuentos, una veintena de obras teatrales y un par de libros basados en las peripecias (es decir, la vida) de ese mismo escritor? Algo entre lo extraordinario y lo inimaginable por aquellos que emborronamos cuartillas. Sería el sueño alcanzado, sin duda.

Esto es lo que llegó a lograr la reina del misterio: Agatha Christie.

El pasado 15 de septiembre se cumplían 124 años de su nacimiento y, con motivo de este aniversario, me gustaría hacer un repaso de la apasionante vida de quien creo es una genial e inmortal escritora británica de fama mundial. Autores de novela negra dicen de Agatha Christie que es la mejor escritora. Su obra El asesinato de Roger Ackroyd (1926) fue considerada su mejor trabajo y el mejor de este género literario, ofreciendo el primer puesto a la reina del suspense y el género policíaco.

Agatha Christie, la Reina del Crimen, escribió a lo largo de su vida más de ochenta novelas de género policíaco, ciento cincuenta cuentos, cerca de veinte obras teatrales, seis novelas románticas, además de un par de libros basados en la vida real, entre ellos su autobiografía. Hasta hoy, se calcula que se han vendido más de cuatro mil millones de copias de sus libros traducidos a más de cien idiomas en todo el mundo. Su primera novela se publicó en 1920 y mantuvo una gran actividad mandando relatos a periódicos y revistas.

Christie nace en Torquay, en el condado de Devon, un pueblo de la costa sur de Inglaterra. Es de familia acomodada, de niña tuvo un carácter tímido y retraído, se la veía jugar con amigos imaginarios en lugar de las muñecas de las que podía disfrutar. Aunque fue criada bajo las rígidas costumbres victorianas, disfrutó de su vida sin seguir ningún mandato social. Trabajó como enfermera voluntaria en la Primera Guerra Mundial, y su experiencia en la farmacia de un hospital la ayudaría a perfeccionar su conocimiento de los venenos.

Se casó por primera vez a los 24 años con el piloto de aviación Archie Christie, con quien tuvo a su hija Rosalind. Sufrió un episodio propio de la literatura de cine negro cuando, tras la crisis nerviosa sufrida en 1926 a causa de la muerte de su madre y la petición de divorcio por parte de su marido, estos problemas la llevaron una noche de diciembre de 1926, con 36 años, a desaparecer. Se encontró su coche abandonado cerca de una carretera, pero no había rastro de ella. Once días estuvo desaparecida hasta que finalmente fue encontrada en un hotel de la playa, donde se había registrado con el apellido de la amante de su marido. Tuvo un proceso de amnesia y, al no recordar quien era, publicó una carta en el periódico por si alguien la reconocía (sólo que firmó con otro apellido). Nadie lo hizo. Su familia no descansó hasta que la encontraron, y pudo recuperarse gracias a un tratamiento psiquiátrico.

Más tarde emprendió un viaje a Bagdad a bordo del Orient Express. Ésta fue la inspiración que necesitaba para la que quizás sea su novela más célebre, Asesinato en el Orient Express. En este viaje conoce a su segundo marido, Max Mallowan, un arqueólogo quince años menor que ella con el que vivió entre Oriente Medio e Inglaterra hasta el final de sus días. En 1971 le fue concedido el título de Comendadora de la Orden del Imperio Británico en reconocimiento a su obra. Falleció cinco años después, a sus 85 de vida.

Autora de cuentos y obras de teatro, es la novelista que más libros ha vendido de todos los tiempos, y sus más de 70 novelas fueron traducidas a casi todos los idiomas, realizándose varias adaptadas para cine y teatro. Entre sus joyas literarias, se encuentran las aventuras de sus personajes mundialmente conocidos, Hércules Poirot y Miss Marple. Por otro lado, La ratonera es la obra teatral en escena más antigua del mundo, permaneciendo en cartel durante 23.000 representaciones. La obra de Christie se extiende a lo largo de más de cincuenta años, siendo clasificada como novela enigma. Cabe destacar títulos como Diez negritos, Asesinato en el Orient Express, Tres ratones ciegos, Muerte en el Nilo, El asesinato de Roger Acroyd o Matar es fácil, entre otros muchos. Las adaptaciones al cine de su obra se cuentan por decenas. Su prolífica obra todavía arrastra a una legión de seguidores, así se entiende que sus novelas y relatos todavía sean objeto de reediciones, representaciones y adaptaciones al cine.

Además de estas obras, Agatha Christie también se dedicó a la novela romántica bajo el seudónimo de Mary Westmacott. Christie recibió numerosos premios y distinciones a lo largo de su carrera, como el primer Grand Master Award, concedido por la Asociación de Escritores de Misterio. Agatha Christie murió en Wallingford el 12 de enero de 1976, pero leer o regalar una obra de Agatha Christie es siempre un acierto seguro. Nadie como ella para recordarnos lo maravillosa que es la literatura.