Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 67 - Verano 2022
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Sobre los verbos de cambio de estado (interficie lexico-sintaxis) Emilio Cabezas Holgado


(De Relaciones de interficie: los verbos de cambio de estado de Amaya Mendikoetxea)




1. Pedro se curó a sí mismo

Pedro se curó por sí mismo

La herida se curó por sí sola

Pedro se curó él solo


Atendiendo a razones puramente lexicológicas, las construcciones que se nos presentan en (1) muestran comportamientos que tienen relación directa con cuestiones de tipo argumental, en primer lugar, y eventivo, en última instancia. Cierto es, que asumimos, en principio, la existencia de rasgos "primitivos" en las piezas léxicas que determinan la clase de estructuras sintácticas en las que aparecerán, reforzando así, la hipótesis proyeccionista que viene desarrollándose durante estos últimos años en los estudios de Teoría del léxico y su relación con la sintaxis.

Sin embargo, habría que realizar un análisis más exhaustivo de los casos propuestos para dilucidar si las interpretaciones definitivas de estos pares de oraciones son el resultado de un proceso inductivo de naturaleza exclusivamente léxica o por el contrario derivan de aspectos relacionados más estrechamente con la sintaxis. Así, tomando el primer par del corpus propuesto, no podemos obviar la distinta categoría sintáctica de los adjuntos que acompañan al núcleo verbal en (a) y (b).

(a). Pedro se curó a sí mismo

(b). Pedro se curó por sí mismo

En el segundo de los casos la aparición del clítico "se" afecta de forma significativa a un tipo de construcción con verbo de cambio de estado que habría que incluir, primeramente, entre las inacusativas o ergativas y entre las reflexivas o pronominales medias, después. La cuestión de la inacusatividad, estudiada con profundidad por Mendikoetxea basándose en trabajos de Burzio (1981,1986) y Rappaport Hovav y Levin (1995), suscita gran interés a la hora de caracterizar una serie de predicados que poseen argumentos de tipo agentivo o eventivo en los que el papel temático de sujeto sintáctico constituye un objeto nocional a un nivel más abstracto de representación. Así, en (b) "Pedro" ocupa la posición de sujeto gramatical pudiendo ser, en realidad, no el agente o causa del evento denotado por "se curó" sino el objeto experimentante del mismo. Esto nos lleva a inferir que debe de existir una información de tipo argumental en la entrada léxica del verbo "curar" constituida por un agente y un paciente. Sin embargo, en los verbos inacusativos/ergativos nos encontramos con la siguiente estructura argumental: (Burzio (1981,1986)

(b).Pedro se curó (por sí mismo)

En (b`) el verbo proyecta un argumento interno en posición de objeto pero sin asignar caso ACU. Del mismo modo, carece de argumento externo, con lo que es obligado el movimiento a la posición de especificador SN donde recibe el caso NOM (b``).Por otro lado, atendiendo a su representación léxico-semántica, se ha detectado una doble eventividad constituida por un subevento CAUSA y un subevento LLEGAR A SER/ESTAR (Hovav y Levin, 1995) en su estructura léxico-conceptual.

De esta forma, en un verbo como "curar" el subevento causativo representaría al agente/causa/instrumento o circunstancia que provoca el evento y el subevento resultativo se interpretaría como el resultado del subevento causativo. Así, en su uso intransitivo (con "se") la construcción "b" denota un evento que puede producirse de forma espontánea, sin la intervención de un agente y/o instrumento. La cuestión sería, llegados a este punto, resolver el problema que plantean una serie de construcciones (a) de causa externa relacionadas muy íntimamente con predicados reflexivos.

Esto parece evidente en (1)a. en la que el papel temático de sujeto agente realiza la acción del evento "curar" sobre un paciente/objeto representado por un clítico y su duplicado en forma de SP "a sí mismo" que, a su vez, refiere semánticamente al agente/SN/Sujeto sintáctico. Nos encontramos, pues, ante una construcción transitiva reflexiva.

Sin embargo, contrastando con (b), el adjunto "por sí mismo" constituye la causa pero no podríamos asignar al SN/Pedro más que el papel semántico de Tema y argumento interno de una construcción inacusativa sin intervención de elemento agentivo o instrumental. Asimismo, puede interpretarse de forma reflexiva con SN/Pedro como agente y clítico "se" como operador de reducción de una construcción transitiva que pasa a ser intransitiva (Reinhart, 1997, Chierchia, 1989).

La construcción pasiva, por otro lado, resulta inaceptable tanto en (a) como en (b).

(a). * Pedro fue curado a sí mismo

(b).* Pedro fue curado por sí mismo

Sí resultaría gramatical, por otro lado, la conmutación del pronombre reflexivo por su correspondiente pronombre personal. Así:

(b´). Pedro fue curado por él mismo

Interesa el contraste, derivado del dato anterior, que se muestra en:

(b``). (?) Pedro se curó por él mismo/por sí mismo

(b```). Pedro se curó por sí mismo/por sí solo

En (b``) nos encontramos con variantes que dependen de un aspecto sintáctico clave para la correcta interpretación de estos enunciados. Se trata de la noción de Caso, así "él" recibe caso NOM, lo que permite asignarle únicamente el papel semántico de Sujeto/Agente en posición prominente con función de sujeto sintáctico, o bien, como es el caso, en posición interna con función de complemento (agente) acompañado de preposición (por)."Sí" recibe, por otro lado, caso OBL y asignación de papel semántico de adjunto con preposición (con la preposición "a" papel de argumento objeto) siempre en posición interna. De ahí los contrastes agramaticales en:

(b````).* Pedro fue curado por sí mismo/ Sí mismo curó a Pedro/Sí mismo se curó

Frente a:

(b`````). Pedro fue curado por él mismo/ Él mismo curó a Pedro/Él mismo se curó

Los datos permiten inferir la incapacidad del pronombre en caso OBL de aparecer en posiciones externas y cumpliendo papeles de Sujeto en construcciones pasivas, transitivas e intransitivas. Más interesante resulta el comportamiento del pronombre en NOM, ya que, dejando a un lado la construcción pasiva en la que su aparición no plantea problemas, nos encontramos con un bloqueo referencial en la transitiva que impide la lectura reflexiva, con lo que asignamos papeles semánticos de distinta entidad al pronombre y al SN/Pedro con independencia de la aparición del determinativo de identidad("mismo").En cuanto a la construcción intransitiva, la apreciación es más llamativa, ya que la aparición del pronombre en su variante de identidad favorece una lectura transitiva reflexiva pero raramente admite la inacusativa, en contraste con la variante personal que admite ambas en función de la aparición de un SP con papel semántico de objeto. Así:

:

(b``````).Él mismo se curó la herida/la pierna. * Él mismo se curó (sanó)

(b```````).Él se curó (sanó)/Él se curó (la herida)/ (la pierna)

Semejante comportamiento se observa en la oposición "mismo"/"solo”. El adjetivo "solo" puede combinarse tanto con pronombres NOM como con OBL permitiendo lectura transitiva agentiva en predicados de causa externa, o bien lectura intransitiva inacusativa con predicados de causa interna y con interesantes contrastes. Así:

(b). Pedro se curó por sí mismo/por sí solo/él solo/* por él solo/* sí mismo/* sí solo/solo/* mismo/él mismo

A la luz de los datos expuestos, se advierte, en primer lugar, la autonomía del adjetivo frente a la del determinativo de identidad que está sujeto a mayores restricciones debido a su naturaleza dependiente de pronombres en caso NOM u OBL acompañados de preposición. De esta forma, tan solo permiten lecturas inacusativas o transitivas reflexivas cuando se unen a la preposición "a”. Resultan agramaticales de manera independiente o con oblicuos sin preposición. Sin embargo, “solo" aparece independientemente con función de Predicativo (como trataremos más adelante), acompañando a pronombres NOM (también como Predicativos) y con pronombre OBL con preposición e interpretación inacusativa de causa interna. De igual manera, son agramaticales junto a oblicuos sin preposición o nominativos con ella.

Finalmente, ni el adjetivo ni el identificativo aceptan aparecer en construcciones pasivas con grupos preposicionales (en ejemplos anteriores) provocando lecturas sorprendentes en construcciones no preposicionales:

(b).* Pedro fue curado por/a él solo/él mismo

(b`).? Pedro fue curado él solo/solo

(b``).Sólo Pedro fue curado

La interpretación circunstancial focalizada en (b``) contrasta con la dudosamente aceptable predicativa de (b`) por lo que queda de manifiesto la dificultad que se plantea con las pasivas y estos adjuntos a la hora de conseguir una interpretación aceptable en el plano pragmático.

Si observamos este otro caso:

(b```).Él mismo se curó.

Nos encontramos con una construcción inacusativa-reflexiva (Chierchia, 1989 y Reinhart, 1997) en la que el sujeto sintáctico pasa a ser Tema y Agente del evento, o bien con una construcción verdaderamente transitiva con argumento externo "Él mismo"(como hemos señalado más arriba) y Paciente/Tema"se".Esta última sale reforzada en la variante (b´´´´) con la inclusión del SN/Tema "la herida" en la que el reflexivo dativo pasa a desempeñar el papel temático de objeto indirecto.

(b````).Él mismo se curó la herida

La conclusión extraída de todos estos comportamientos es que, probablemente, en casos muy determinados las piezas léxicas no proyectan toda la información necesaria para la interpretación correcta de ciertas construcciones, sino que es la propia construcción la que permite "destapar" la totalidad del contenido de las piezas a la manera de cápsulas semiabiertas ( o semicerradas) que colocadas en la posición idónea "vuelcan" su información y adquieren un sentido lo suficientemente preciso para interpretar el mensaje contenido en los enunciados.

En lo concerniente a la interpretación de las oraciones de (c) y (d), volvemos a tener en (c) un predicado inacusativo pero, en este caso, sin carácter reflexivo, ya que lo más coherente es atribuir el papel de Causa al adjunto "por sí sola" y el de Tema a la herida. Sin embargo, la interpretación que puede inferirse desde un punto de vista extralingüístico nos lleva a pensar que "la herida sanó pasado un tiempo/con el tiempo" con lo que el adjunto constituye una Causa sustentada en las propiedades inherentes a la entidad que sufre la herida y que favorecen su curación con el paso del tiempo.

A tenor del contraste siguiente, podemos deducir:

(c).La herida se curó por sí sola

(c`).La herida sanó por sí sola

Solamente en (c) el adjunto adquiere verdadera relevancia causativa que refiere a las propiedades inherentes que permiten la curación, ya que su elipsis provoca una lectura inversa de predicado de causa externa con "se" como marcador de sujeto indeterminado (impersonalidad refleja), especialmente con la permutación de los constituyentes. Así:

(c```).La herida se curó/Se curó la herida

La inclusión de un adjunto modal o de clíticos dativos perfecciona su lectura y "blindan" su interpretación:

(c````).La herida se le curó debidamente

Asimismo admiten perfectas pasivas:

(c´´´´´).La herida fue curada (debidamente)

Su origen transitivo permite al verbo "curar" manifestarse en todas las variantes anteriores.

El último de los casos de esta primera cuestión (d) constituye, en realidad una variante de la anterior en lo que respecta a la aparición de un predicado secundario "él solo" concordado y referido al sujeto sintáctico, sin embargo, se aprecia una diferencia relevante. La construcción de (d) admite la doble lectura: inacusativa y transitiva reflexiva. La cuestión de la monoeventualidad o la bieventualidad en este tipo de predicados puede resolverse aplicando diversos métodos de análisis gramatical que pueden arrojar luz sobre este caso. Así nos encontramos con un enunciado del tipo (d):

(d).Pedro se curó él solo

Si aplicamos concordancia al enunciado propuesto llegamos a la conclusión de que el adjunto que se une al verbo se trata de un Predicativo enfocado al sujeto (atributo de sujeto) similar al de la construcción(c).Esta observación viene corroborada por el carácter prescindible de dicho adjunto, con lo que aplicando prueba de elipsis conseguimos la misma lectura inacusativa mono eventiva propia de los predicados de causa interna.

(d`).Pedro se curó (él solo)

Por otro lado, bajo criterios semánticos el SN "él solo" podría tener interpretación de Objeto afectado de un predicado biargumental con lectura reflexiva transitiva (“a sí mismo").Sin embargo, este análisis no es posible si lo conmutamos por el SA "solo" o si coordinamos la construcción mediante SP, así:


(d``).Pedro se curó solo/Pedro se curó él solo y sin ayuda.

En (d``) interpretamos de manera natural su sentido inacusativo. Únicamente añadiendo un SN en posición de Objeto es posible la lectura transitiva:

(d```).Pedro se curó la herida él solo y sin ayuda.

La prueba definitiva de la distinta naturaleza argumental y temática del SN "él solo" y el SP "a sí mismo" es la coaparición de ambos en una misma construcción que tendría de manera obligada una lectura transitiva biargumental y bi-eventiva.Así:

(d´´´´).Pedro se curó a sí mismo él solo/sin ayuda (la herida)

La jerarquía estructural tiende a colocar en posiciones externas los argumentos del verbo "curar" y en posiciones internas los adjuntos (c.predicativos, circunstanciales,..).Así la aparición de un SP con papel de Objeto impone una interpretación del enunciado distinta a la que recibiría con su elisión. Del mismo modo, una construcción ditransitiva coloca en la posición más interna el SN con función de objeto directo por cuestiones de tematización y rematización, consiguiendo destacar el elemento que constituye el foco informativo del enunciado.

Interesante resulta comprobar que el comportaniento del SA "solo" en determinadas construcciones "delata" su condición predicativa:

(d`````).Pedro se curó solo (la herida)/A Pedro se le curó la herida *solo/sola

El contraste de (d`````) muestra la obligatoria concordancia que debe establecerse entre el SN/Sujeto y el SA/Predicativo tanto en la variante transitiva reflexiva como en la inacusativa introducida por Experimentante/Objeto indirecto. En este último caso es el Tema/Sujeto lo que fuerza la flexión de género para garantizar la gramaticalidad del enunciado. Sin embargo, la supuesta aceptabilidad de esta misma construcción con flexión masculina se pone de manifiesto en el uso, por parte de algunos hablantes, debido, probablemente, al carácter argumental del SP "a Pedro" que constituye el sujeto semántico/nocional de la construcción, atrayendo sobre sí la concordancia del C.Predicativo:

(d``````).¿ A Pedro se le curó la herida solo.

En conclusión, parece inferirse que la interpretación asignable a cada uno de los pares de oraciones propuesto no puede,( al menos no totalmente ),ser inducida léxicamente, ya que partiendo de una misma entrada léxica "curar" que posee "primitivos" en relación a su estructura argumenta, eventiva y conceptual, nos encontramos con que en construcciones muy determinadas esta misma pieza léxica denota lecturas diferentes, asigna papeles temáticos distintos y selecciona un tipo de argumentos u otros. A la manera de Borer, en ocasiones, la construcción puede determinar las categorías funcionales de alguno de sus elementos. Quizá un mayor desarrollo de la hipótesis construccionista pueda dar explicación a ciertos fenómenos que la hipótesis lexicista no ha resuelto con entera satisfacción. Esto no supone la invalidación, en absoluto, de una de ellas sino, por el contrario, la complementariedad de ambas.

 

2. El vaso se rompió.

La niña palideció.

Continuando en la línea de análisis de la inacusatividad en verbos de cambio de estado, pretendemos dar cuenta ahora, de los comportamientos de éstos en:

(1).El vaso se rompió

(2).La niña palideció

Partimos de la idea de existencia de dos subeventos CAUSA y LLEGAR-A-ESTAR(resultativo) y observamos una primera diferencia sustancial entre (1) y (2).En (1) es imposible la proyección del argumento (variable) CAUSA codificada en la entrada léxica del verbo "romper", ya que la variante inacusativa no permite la "recuperación" del Agente/Instrumento que provoca el evento:

(1).El vaso se rompió.

(1`).* El huracán se rompió el vaso.

Se debe, en este caso, a la inclusión del clítico reflexivo que, como hemos comentado en la cuestión anterior, relaciona muy estrechamente la construcción inacusativa son "se" y la reflexiva, con el pronombre reflexivo como operador de reducción que intransitiviza la variante transitiva. De este modo, el SN "el vaso" pasa de ser objeto sintáctico a ser sujeto sintáctico de la inacusativa pero mantiene en ambos casos el papel semántico de Tema. Esto permite clasificar el verbo "romper" como inacusativo de causa externa, la cual constituye un evento causativo inespecífico. ¿Es esta una caracterización léxica? La cuestión pasa por describir el comportamiento natural de dicho verbo en distintas construcciones que difieren en cuanto a su estructura argumental, temática y eventiva.

Si observamos los siguientes datos, llegamos a interesantes conclusiones:

(3).Luís rompió el vaso.

(4).A Luís se le rompió el vaso.

(5).La explosión rompió el vaso.

(6).Aquí se venden vasos.

(7).Estos vasos se rompen con facilidad.

Los contrastes siguientes ponen de manifiesto dos propiedades básicas de la entrada léxica "romper”. La primera de ellas hace referencia a su estructura argumental, que selecciona, a partir de "primitivos" léxicos, dos argumentos correspondientes a papeles temáticos de Agente y Paciente. Asimismo, esta estructura temática deriva en la doble estructura eventiva apuntada más arriba. ¿Qué se infiere, entonces, de las variantes presentadas en estos ejemplos? La respuesta podemos hallarla en la segunda propiedad que exhibe "romper”, la cual permite a este verbo formar parte de predicados intransitivos e inacusativos, construcciones pasivo-reflejas o pasivas con lectura media. De igual forma, admite sujetos agentivos, causativos o sintácticos constituidos en objetos afectados.

Así, la variante intransitiva(4) de la canónica transitiva(3) presenta un sujeto nocional de tipo agentivo "A Luís" en caso OBL desempeñando función de objeto indirecto y en posición temática, lo que no impide su movilidad a posición final remática.En (5), sin embargo, tenemos construcción transitiva pero con lectura causativa ,ya que su reinterpretación permite inferir la presencia implícita del auxiliar "hacer", por lo que desde el punto de vista semántico, el desencadenante del evento (Causa) provoca que propiedades inherentes al vaso (probablemente la calidad del cristal) hayan facilitado su estallido, así sus equivalentes perifrásticas y monoargumentales:

(5`).La explosión/La presión hizo romperse al cristal.

(5``).El cristal estalló por la explosión/la presión

Estas variaciones en cuanto al comportamiento de "romper" no pueden constituir caracterizaciones léxicas, puesto que reconocemos una única entrada transitiva bi-argumental con reinterpretaciones en el plano sintáctico (inacusativas, medias, pasivas,..) que puede que estén más cerca de "primitivos" contenidos en las propias construcciones que de "raíces" de naturaleza lexicológica. Esto se pone bien de manifiesto en (6) y (7).El verbo "vender", con las mismas propiedades léxicas de "romper", selecciona en (6) un argumento con papel temático de Objeto en función de sujeto sintáctico de una construcción pasiva con clítico como marcador reflejo. El argumento de Agente inespecífico favorece la concordancia entre V y Objeto afectado, con lo que admite una pasiva canónica que puede conservar el adjunto con valor local. Así:

(6`).Aquí son/ fueron vendidos los vasos.

Más interesante resulta la construcción (7).Con las mismas características, en principio, que la pasiva refleja de (6), la aparición en posición final interna del adjunto modal altera la lectura inicial del predicado, ya que permite inferir una propiedad no "revelada", hasta el momento, del verbo "romper”, la de poder interpretarse como verbo en voz media cargando al SN/Sujeto de cualidades inherentes al mismo, que ( una vez más ) favorecen su rotura. Esta caracterización no es léxica, sino sintáctica, puesto que es la propia construcción la que permite esta variedad de comportamientos en una misma entrada léxica con particularidades argumentales y semánticas previamente codificadas en su interior.

(7).Estos vasos se rompen (con facilidad)

Lo que sucede con el verbo "palidecer" es bien distinto. El subevento resultativo se proyecta sin problemas debido, en primer lugar, a su naturaleza monoeventiva y monádica, es decir, a su capacidad para construir predicados con un único argumento que constituye un Sujeto/Tema y, en segundo lugar, a la particularidad de no poseer noción de causatividad.Se trataría, pues, de sujetos experimentales de un evento que presenta bastantes restriciones.La más significativa es la imposibilidad de presentar alternancias causativas:

(2`).* La noticia palideció a la niña.

Tampoco admiten la presencia de adjuntos como los estudiados en la cuestión anterior:

(2``).* La niña palideció por sí misma/a sí misma/por sí sola/ella sola.

Sin embargo, sí admiten construcciones perifrásticas causativas como en:

(2```).La noticia hizo palidecer a la niña.

En este punto, hay que señalar que la construcción perifrástica codifica un subevento causativo que permite la proyección de la variable CAUSA:

[X CAUSA {Y LLEGAR-A-ESTAR}]

La hipótesis "isomorfista" (L y RH) propone una ELC (estructura léxico-conceptual) contenida en las piezas léxicas de la que deriva, mediante reglas de proyección, una representación léxico-sintáctica o EA (estructura argumental).Esto se cumple, en cierto modo, en los ejemplos de (1) y (2).Sin embargo, ya hemos comprobado la existencia de un evento causativo expreso en construcciones transitivas con el verbo "romper":

(a).El niño rompió el cristal.

Un evento causativo implícito en las construcciones inacusativas de "romper": en la que [x Causa...] no está especificada.

(b).El cristal se rompió.

Y también la carencia de evento causativo en las construcciones inacusativas de argumento interno con un único argumento de carácter resultativo.

(c).La niña palideció. [y Llegar a Estar (resultativo)]

De igual modo, observamos la presencia de adjuntos con los resultados siguientes:

(d).El cristal se rompió por el huracán

(e).La niña palideció por el miedo.

Tanto en (d) como en (e) es posible la interpretación del adjunto como causa directa e indirecta respectivamente:

(d`).El huracán rompió el cristal.

(e`).El miedo hizo palidecer a la niña.

Debido a esto, es lógico deducir la naturaleza causativa externa en (d) y la causativa interna que precisa de forma perifrástica para indicar la causa externa en (e).Sin embargo, todos estos comportamientos se achacan, muy acertadamente, a proyecciones léxicas sin dar cuenta en estos estudios de casos particulares en los que dicha proyección derivada de "primitivos" léxico- semánticos queda en entredicho.

En el análisis de los verbos inacusativos de cambio de estado y de causa interna, se observan restricciones en el tipo de sujetos de los que se predican, sólo ciertas entidades palidecen o florecen:

(a) *.El abono floreció el rosal.

o bien, en el tipo de sujetos que experimentan el evento de cambio de estado.

(b)*.El cristal palideció.

Pero, ¿qué sucede con los siguientes casos?:

(a`).El maquillaje palideció su rostro

(b`).Su rostro palideció

(c`).Las nubes oscurecieron el cielo

(d`).La fruta adelgaza.

Únicamente el ejemplo de (d`) admitiría la equivalencia perifrástica causativa:

(d``).? La fruta hace adelgazar

En cuanto a (c) podría tratarse de la variante transitiva de la construcción inacusativa:

(c``).El cielo se oscureció.

El caso de (b`) es más problemático al contradecir la restricción de (b)* El cristal palideció, pero, en cualquier caso, podría argumentarse que se trata de una variante metonímica con relación de contigüidad entre el SN/"el rostro" y un sujeto sintáctico de naturaleza humana o animal del que constituye, tan solo, una parte de su todo.

Sin embargo, el ejemplo de (a) no ofrece una solución tan satisfactoria, ya que las posibles interpretaciones como variante o equivalente de una perifrástica causativa o de una construcción inacusativa resultan más que dudosas. Así:

(a```).El maquillaje hizo palidecer su rostro.

(a````).Su rostro palideció (por el maquillaje).

Ambas construcciones denotan significados distintos al de su construcción primitiva (a``), ya que en aquella el SN/"el maquillaje" no constituye una causa indirecta que provoca la acción denotada por el verbo debido a una propiedad inherente al SN/Tema, sino que se trata de la causa directa, con papel semántico de Instrumento, que "cubre la coloración natural del rostro”. Asimismo, en la derivada (a````) interpretamos el SN/Tema como Sujeto Experimentante de un evento que resulta de percepción externa y ocasionada por la Causa especificada en el adjunto SP/"por el maquillaje”. Su lectura sería la siguiente: "A a vista, su rostro resultaba pálido debido al maquillaje" .Se ha observado que la construcción propuesta es más frecuente en su variedad ditransitiva e igualmente introducidas por sujetos instrumentales:

(a`````).Este maquillaje te palidece el rostro.

Reforzando, así el carácter transitivo de la oración y estableciendo un paralelismo entre éstas y otras construcciones con verbos naturalmente transitivos y, curiosamente, con estructura eventiva télica:


(e) El maquillaje quemó/estropeó/envejeció tu rostro.



La lectura télica en todas estas construcciones puede que sea consecuencia de la propia naturaleza de los predicados de cambio de estado, ya que el cumplimiento de la acción denotada por el verbo pasa, de manera obligada, por el alcance de un "telos"(final/culminación).Esto viene determinado por la proyección de los rasgos eventivos de las piezas léxicas sobre la estructura sintáctica ,en algunos casos, sin embargo, puede verse alterado o estar directamente determinado por la propia construcción en otros como los que nos ocupan.




Así, el valor semántico derivado de estas construcciones refuerza la validez de la hipótesis construccionista no radical o moderada y sus aplicaciones futuras. De esta forma, tanto en "quemó" como en "estropeó" tenemos verbos transitivos que denotan eventos con modos de acción (Actionsart) télicos,a diferencia de "envejeció" que constituye un verbo inacusativo de causa interna con lectura naturalmente atélica,no obstante la construcción con argumentos no agentivos permite, sin problemas, la lectura télica y la interpretación transitiva.


Finalmente, damos cuenta de otros verbos de causa interna que no cumplen la restricción de no aparecer en alternancias causativas (L y RH ,1995) debido probablemente a su asociación con usos metafóricos de naturaleza eventiva.Así:

(f) El atleta mejoró su marca.

(g) Luís aclaró su situación con Ana.

(h) El estallido ensordeció a los testigos.

(i) La infección empeoró su estado de salud.

(j) El vino enrojeció su nariz.

(k) El agua encogió el jersey.

(l) Pedro aumentó sus conocimientos de lingüística.

Todos estos casos muestran predicados inacusativos que han experimentado un proceso de transitivización en el que se alternan argumentos agentivos y no agentivos en posición externa de Sujeto o en posición interna de Objeto/Tema, con el correspondiente cambio de estructura eventiva, con lo que pasan a tener lectura télica. Asimismo, sus correlatos semánticos contendrían verbos con dichas estructuras argumentales y temáticas.

(f) El atleta mejoró/superó su marca.

(g) Luís aclaró/solucionó su situación con Ana.

(h) El estallido ensordeció a los testigos/ La luz cegó a los presentes.

(i) La infección empeoró/agravó su estado de salud.

(j) El vino enrojeció/coloreó su nariz.

(k) El agua encogió el jersey/redujo el tamaño del jersey

(l) Pedro aumentó sus conocimientos de lingüística/adquirió nuevos conocimientos de lingüística.


 


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS




Borer, H (1994): “the projection of arguments”, en E.Benedicto y J. Runner (eds.) Functional Projections, Univ. Massachusetts.

Hale, K. y S.J. KEYSER (1992): “The Syntactic Character of Argument Structure” en I.M. Roca (eds.), Thematic Structure. Its Role in Grammar.Kluwer, Dordrecht.

Levin, B. y M. RAPPAPORT HOVAV (1995): Unaccusativity.At the Syntax-Lexical Semantics Interface, Cambridge University Press.

Mendikoetxea, A. (2000): “Relaciones de interficie: los verbos de cambio de estado”, en A. Bravo, C. Luján e I. Pérez (eds.), Cuadernos de Lingüística VII, Instituto Universitario “Ortega y Gasset”, Madrid.

Fernández Leborans, M.J. (2005): Los sintagmas del español II. El sintagma verbal y otros, Madrid, Arco/Libros.