Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 67 - Verano 2022
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Sintaxis sincrónica del español: El concepto de predicación, argumento y eventividad. Emilio Cabezas Holgado



1. La Predicación: Los complementos predicativos.

La tradición gramatical ha tratado el fenómeno de la predicación secundaria —los complementos predicativos— desde una perspectiva puramente morfosintáctica, es decir, restringiendo los datos a los adjuntos adjetivales concordados de (1) – (3).


(1). Juan caminaba tranquilo.

(2). María lavó la ropa feliz.

(3). Pedro compró barato el coche.


En las construcciones anteriores se muestran algunos de los rasgos gramaticales prototípicos de los predicativos analizados por la Escuela Tradicionalista, a saber:


1. Adjetivos (como categoría gramatical vinculada por excelencia a esta propiedad sintáctica) concordados en género y número con el sujeto sintáctico.

2. Complementos no seleccionados léxicamente por el verbo, es decir, la no obligatoriedad de los mismos y la gramaticalidad de estas construcciones sin dichos complementos caracteriza a estos predicativos como adjuntos. Así:

(4). Juan caminaba.

(5). María lavó la ropa.

(6). Pedro compró el coche.

3. La concordancia no se da únicamente entre el predicativo-adjetivo y el sujeto sintáctico sino que pueden orientar esta concordancia hacia un complemento directo, como en (3), con lo que la predicación secundaria resulta gramatical en oraciones intransitivas de sujeto agentivo (que denota entidades personales), en (1) y transitivas de objeto, en (2) y (3).

Sin embargo, en los estudios más recientes de gramática formal pertenecientes a la corriente generativista (en particular, trabajos de investigación en gramática teórico-descriptiva sincrónica), F.Leboráns, Bosque, Demonte (1999) y Suñer (1990), estas apreciaciones no resultan válidas, al menos para los casos de predicación secundaria no adjetival, seleccionada léxicamente u orientada a otras propiedades sintácticas (objetos indirectos, complementos temporales, locativos, regidos….).

La propuesta de distinción entre c. predicativo y adjunto modal (c. circunstancial de modo) para la Gramática Tradicional se ha basado en las pruebas gramaticales anteriormente descritas y en la conmutación por el adverbio así. Los datos que presentamos a continuación no avalan este análisis:

(7). Juan pintó la habitación roja.

(8). A María la considero una buena persona.

(9). A mí Juan me gusta en bañador.

(10). Juan vive de alquiler.

(11). Entre la ducha y el afeitado Pedro tarda cinco horas.

(12). A Luisa le tocó la lotería con su marido en el paro.1

Los predicativos de (7), denominados “resultativos”, expresan el estado final denotado por el verbo de la construcción. El contraste con un adjetivo adyacente muestra la variabilidad sintáctico-semántica que favorece la predicación secundaria. Así:

(13). Juan pintó la habitación roja (no la azul).

En (8) el predicativo está seleccionado léxicamente (es argumental), puesto que el verbo, con valor semántico “volitivo” (expresa el juicio voluntario del hablante) necesita de una predicación secundaria para permitir la gramaticalidad de la construcción:

(14). *A María la considero.

Los casos de (9) incluyen predicativos orientados al objeto directo, frecuentemente preposicionales y asociados a verbos de “orientación prospectiva” o, como denominan los gramáticos generativistas, “creadores de mundo”, es decir que expresan la percepción imaginaria del hablante.

Por otro lado, los datos de (10)-(12) muestran predicación secundaria orientada complementos seleccionados (argumentos) locativos, temporales y dativos respectivamente, con lo que el análisis tradicionalista se amplía considerablemente.

Finalmente, las paráfrasis atributivas parecen ser la prueba definitiva para legitimar estas construcciones como predicativas. Asimismo, el concepto de “sujeto de predicación “ se establece en base a valores sintáctico-semánticos (no exclusivamente morfosintácticos).”Los sujetos” de los predicativos en (7)-(12) serían (respectivamente): “la habitación” (OD), “María” (OD agentivo), “Juan” (SUJ), “en una habitación” (Argumento Locativo), “cinco horas” (Argumento Temporal) y “a Luisa/le” (Dativo).En este último caso nos encontramos con un S.Predc. doble, predicación subordinada o segregada cuyo “sujeto de predicación” interno sería “su marido”. Así:

(15). A María le tocó la lotería [con su marido [en el paro]]

En conclusión, la predicación secundaria permite extraer una subconstrucción de naturaleza estativa (atributiva) seleccionando un “sujeto de predicación” al que se orienta el elemento (con categoría gramatical variable: adjetival (tranquilo), preposicional (en bañador), adverbial (así), nominal (una buena persona),….

(16). {La habitación/María/Juan} {es/está} {roja/una buena persona/en bañador}

(17). {El piso/cinco horas/Luisa} {es/son/estaba} {de alquiler/son/con su marido en el paro}


2. Los argumentos del verbo: la selección léxica.


El estudio de la estructura argumental de los predicados es relativamente reciente, ya que hasta que los gramáticos generativistas no abordaron el análisis de interfaces (zonas de contacto) la Escuela Tradicionalista clasificaba los complementos del verbo en base a un inventario cerrado de “funciones sintácticas” que, hoy día, no se sostiene.

(18). Juan fue a Mallorca en Mayo.

(19). La película dura tres horas en los cines con versión extendida.

(20). El saco pesó doce kilos

(21). Juan pesó el saco de doce kilos.

(22). El chiquillo se comportó bien.

(23). Mi hermano siempre cae bien.

(24). Juan está cansado.

(25). Juan está en Mallorca.

Las “propiedades léxicas” de todos estos verbos seleccionan argumentos (“complementos verbales de presencia implícita o explícita obligada”) de naturaleza locativa, temporal, cuantitativa, completiva (OD), modal, predicación seleccionada atributiva y atributiva local, respectivamente.

Queremos dejar constancia, con esto, del análisis absolutamente insatisfactorio (desde el punto de vista gramatical) que la Gramática Tradicionalista proponía en estos casos, es decir, la asunción de una serie de “complementos circunstanciales” (adjuntos/no “obligatorios”) como complementos de los verbos que se proponen en (18)-(25) queda en entredicho a la luz de los siguientes contrastes: Los trabajos de investigación en gramática formal más actuales tratan el análisis de los argumentos (propiedades sintácticas que posee un verbo) desde la interfaz léxico-sintáctica (zona de contacto que pone en relación los rasgos léxico-semánticos y los sintácticos de (fundamentalmente) los verbos), con lo que los “complementos” verbales tradicionalmente concebidos son el resultado de la proyección de las características argumentales (léxicas) de un verbo en la sintaxis. Así:

(26). Juan{fue a Mallorca en Mayo/ compró un coche en Mallorca en Mayo}

(27). La película {dura tres horas en los cines…/la vi en los cines…}

(28). El saco {pesó doce kilos/lo pesé en la plataforma}

(29). El chiquillo siempre {se comporta bien/lo hace bien}

(30). Juan está {cansado/en Mallorca/}

Puede observarse la distinción: argumento (subrayados) y complemento circunstancial (no subrayados). Argumento (“complemento” seleccionado léxicamente) y adjunto (complemento circunstancial no seleccionado).


3. La eventividad: el modo de acción.

Otra de las cuestiones de gramática formal que no ha sido tratada en los manuales tradicionalistas ha sido el denominado “modo de acción” (Aktionsart), es decir, la información aspectual contenida en las unidades léxicas que constituyen predicados (verbos).

El aspecto léxico, en fin, es la información sobre el evento (si es delimitado o no es delimitado) que proporcionan los verbos en un predicado. Puede, asimismo, ser modificado por la información que aportan otros participantes en el predicado (el sujeto y los complementos) y otros elementos como los modificadores adverbiales de tiempo y lugar, la negación y la propia información temporal-aspectual de la forma en la que la raíz del verbo aparezca flexionada.

(31). Juan se fumó dos paquetes en dos horas *(durante dos horas).

(32). Juan fumó durante el viaje.

(33). Juan fumará en su boda.

(34). Juan siempre fuma en casa.

En los enunciados anteriores el verbo fumar denota un evento delimitado (télico) en el predicado [fumar dos paquetes], por lo que permite un modificador temporal terminativo (en dos horas) pero resulta agramatical la secuencia con modificador progresivo (durante dos horas).

Sin embargo, en (32)-(34) el evento de fumar adquiere aspecto ilimitado (atélico) tanto con modificadores temporales progresivos (durante el viaje/en su boda) como temporales continuos (siempre) y locativos (en casa). Nótese que el temporal en su boda introducido por preposición delimitada (en) toma la lectura progresiva (durante).

Por otro lado, los eventos télicos como matar admiten de manera natural modificadores temporales delimitados, pero pueden adquirir, igualmente, lectura atélica. Así:

(35). Juan mató a la hormiga en dos segundos.

(36). * Juan mató a la hormiga durante dos segundos.

(37). Juan mataba el tiempo como podía durante las vacaciones.

Obsérvese el contraste: (35) télica delimitada, (36) agramatical por la interferencia de un progresivo y (37) matar con sentido temporal contínuo.

La clasificación más aceptada de tipos de evento es quizá la de Vendler (1967) y distingue entre:

ESTADOS (ser calvo, saber inglés,…)

ACTIVIDADES (nadar, fumar, correr,…)

REALIZACIONES (escribir un libro, recorrer dos kilómetros…)

LOGROS (matar, pegar un puñetazo…)

Quizá puedan simplificarse en: ESTADOS y CULMINACIONES (eventos infinitos y eventos finitos).2

ESTADOS (ser alto, estar en Mallorca, nadar, correr una maratón….)

CULMINACIONES (quemar un papel, matar un mosquito, florecer, dar a luz,….)


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Bello, A. (1988): Gramática de la lengua castellana (destinada al uso de los americanos).Notas de Rufino José Cuervo .Madrid, Arco/Libros.

Bosque, I. (1999): “El Nombre Propio”, en I. Bosque y V. Demonte (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española, Madrid, Espasa-Calpe, t.1, cap.1, págs. 3-76.

Demonte, V y Masullo, P. (1999): “La predicación: Los complementos predicativos”, en I.Bosque y V.Demonte (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española, Madrid, Espasa-Calpe t.2, cap.38, pág. 2461-2524.

Fernández Leborans, M.J. (1999): “Las oraciones copulativas”, en I.Bosque y V.Demonte (eds,): Gramática descriptiva de la lengua española, Madrid, Espasa-Calpe, t.2, cap.37, págs... 2357-2460.

Suñer, Avel-lina (1990): La predicación secundaria en español, tesis doctoral, Universidad Autónoma de Barcelona.

Vendler, Zeno (1967): Linguistics and Philosophy, Ithaca, Cornell University Press.

1 Los datos se extraen de los estudios preliminares de tesis doctoral (Las construcciones CeA) de Cabezas Holgado (2010).

2 Clasificaciones propuestas en los proyectos de investigación y tesis doctoral de Suarez Fernández (análisis y estudio del verbo admirar) y Cabezas Holgado (construcciones CeA) (2010).