Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 0 - año 2005
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Del Bergantín a Internet Encarna Hernández Torregrosa
 

Atrás queda aquel tiempo en el que navegar significaba enfrentarse a largas travesías, cuando las naves, a merced de la climatología surcaban los océanos hasta llegar a puerto, cargadas de productos de otras tierras. Atrás queda la época de piratas y corsarios:

“Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra;
que yo aquí tengo por mío
cuanto abarca el mar bravío...

(Espronceda)

En su poesía Espronceda hacía un manifiesto lírico a la libertad. De estar vivo se sorprendería, ante la afirmación “que yo tengo aquí por mío... cuanto abarca el mar bravío” tales palabras, siguen siendo una quimera, la cual,nos lleva a otra realidad o dependencia: La tecnología.

Hoy descubrimos que nos encontramos atados a un futuro que posee la forma peligrosa de esa tecnología que se ha implantado en nuestros hogares, invadiendo nuestra intimidad, como si fuese inevitable, el que forme parte de nuestras vidas. Nuestros abuelos se sorprenderían al ver los logros del siglo XXI: Naves espaciales, energía nuclear, la clonación, la robótica, microcirugía, y como líder, Internet. Todo ello los habría maravillado. No obstante imaginemos que descubrimiento les habría sobrecogido: ¿Las predicciones de catástrofes como los terremotos? ¿La invención del ordenador?. Incluso, hoy, cuando la palabra “navegar” significa andar por Internet, se abre un mundo donde podemos acceder a la información, que de otro modo sería ajena a cuanto realizamos, y hasta trabajos literarios se han beneficiado de ello.

No hace mucho, los relatos pasaban de padres a hijos por medio de la palabra. Hoy, me pregunto: ¿cuánto nos habrían legado de disponer de un ordenador? Ahora mismo estamos utilizando esa tecnología para relatar historias, incluso este portal literario, como tantos otros, quiere ser un “puerto” donde poder ver publicada obras, que de otro modo no son editadas, y así, disfrutar del efecto que causa en muchos lectores. Pero la tecnología puede llevarnos al error de creer que es indispensable. Aunque no es del todo así. Por ejemplo, puedo decir: “En las hojas del limonero, se adhiere el polvo mientras en la fuente, se ve el reflejo de su fruto dorado.”Para ello un ordenador es suficiente, ahora bien, la utilización de ese medio, no le da riqueza literaria. En cambio en el poema VII de “Infancia y Juventud” de Antonio Machado, se lee:

El limonero lánguido suspende
una pálida rama polvorienta
sobre el encanto de la fuente limpia,
y allá en el fondo sueñan
los frutos de oro...

El verdadero artista debe poseer grandes dosis de capacidad artística y estética. Como es necesario el talento, y saberlo cuidar. Hoy tenemos grandes conocimientos a nuestro alcance para crecer intelectualmente. Es decir: Si a esa persona que siente deseos de crear, se le une la tecnología existente, la proliferación de la cultura y su integración en la vida diaria, nos acercará a los hombres y mujeres que desean alcanzar unos objetivos, que cada día nos parecen más exiguos. Me refiero a la Verdad, la Justicia y la Paz. Hoy está en nuestras manos conseguirlo.