Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 64 - Otoño 2021
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Los agujeros negros, los grandes enigmas del Universo Francisco José García Nieto

 

 

LOS  AGUJEROS  NEGROS,

 LOS  GRANDES  ENIGMAS  DEL  UNIVERSO

 

ANDRZEJ WOJCICKI/SCIENCE PHOTO LIBRARY -Getty Images 

Reconozcámoslo, esto es algo que siempre, de una u otra forma, en algún momento, nos ha fascinado a todos. ¿Puede existir algo que se trague literalmente en su interior absolutamente todo, incluida la luz, y que desaparezca sin más?, ¿que no la volvamos a ver y que no sepamos ni tan siquiera hacia dónde se ha ido?... Pues sí, ese “algo”, a lo cual a priori no debiéramos acercarnos mucho, realmente existe, y son los llamados agujeros negros.

Así que, considerando que un hecho tan extraordinario pueda ser algo tan interesante, qué menos que responder a algunas preguntas sobre ellos que quizá en algún momento nos hayamos formulado todos. Vamos allá.

Representación proporcional del Sol y planetas del Sistema Solar - Crédito desconocido

¿Qué son los agujeros negros?

Lo primero que hay que tener en cuenta para entender qué son, es el propio hecho de que un agujero negro atrae hacia sí mismo toda la materia que hay en sus proximidades, y por tanto, si atendemos a lo que conocemos en relación a las fuerzas de atracción, éstas están representadas de forma fundamental por la fuerza de la gravedad, que es la fuerza de atracción que se manifiesta entre los objetos que poseen masa. Siendo la gravedad mayor cuanto mayor es la masa del objeto.

En nuestro Sistema Solar, el elemento que mayor masa posee sin duda es el Sol, motivo por el cual los planetas orbitan alrededor del mismo.

La Tierra concretamente tarda en dar una vuelta al sol 365 días y 6 horas, por lo que cada vuelta corresponde a un año de nuestro tiempo, y las 6 horas sobrantes las compensamos añadiendo un día en febrero cada 4 años, que son los que conocemos como “años bisiestos”.

El concepto de gravedad es fundamental para entender qué son los agujeros negros.

Un agujero negro es una región finita del espacio en cuyo interior existe una concentración de masa lo suficientemente elevada y densa como para generar un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, puede escapar de ella”.

Para hacerse una idea de lo concentrada que ha de estar la masa para generar un campo gravitacional así, sería el equivalente a comprimir toda la masa del Sol en 3 km de diámetro, o toda la masa de la Tierra comprimida en una canica de 2 cm, por lo que no es sólo el tamaño, sino las miles de toneladas por cm3 de densidad que esos objetos tienen. De hecho, el único objeto conocido que puede contener suficiente materia en tan reducido espacio es un agujero negro.

Por tanto, podemos entender que, si los agujeros negros lo atraen todo, son elementos híper-gravitacionales, por lo que han de tener influencia en el movimiento de los elementos que conforman el Universo, si son capaces de atraerlos hacia sí.

Cuando A. Einstein desarrolló su Teoría de la Relatividad General, los agujeros negros ya estaban allí, pero nadie los había percibido, Nadie excepto el excelso matemático y astrofísico alemán que dirigía a principios del siglo XX el Observatorio de Postdam, Karl Schwarzschild, quien se daría cuenta pronto de su existencia e importancia en la gravitación universal.

La Primera Guerra Mundial complicó mucho su trabajo científico. Cuando Einstein publicó los artículos en los que enunciaba las ecuaciones del campo gravitatorio de su teoría, Schwarzschild se encontraba destinado en los campos de batalla de Rusia, encargado de calcular la trayectoria de los proyectiles de artillería. Tras leer el trabajo de Einstein, se puso inmediatamente a aplicar las nuevas ecuaciones a los objetos del Cosmos y las conclusiones no tardaron en llegar.