Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 48 - Otoño 2017
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Las salinas de La Mata y Torrevieja a través del tiempo (V) Francisco Rebollo Ortega

 

Los salineros antes de la mecanización

Hasta que en 1931 la Unión Salinera de España (USE) acometió la constitución del Jurado Mixto de Trabajo de las Salinas, la admisión de personal se hacía a voluntad de los capataces, dando lugar a frecuentes casos de favoritismo y arbitrariedades.


Las máquinas extractoras

La más importante innovación introducida por la USE fue la implantación de la extracción mecánica de la sal de la laguna mediante seis máquinas extractoras llamadas volvedoras, por los obreros que anteriormente llevaban a cabo esa operación manualmente.


Las operaciones de extracción de sal

Hasta que entraron en funcionamiento las máquinas volvedoras-extractoras, los obreros realizaban las operaciones de extracción de sal con las piernas sumergidas en la laguna, lo que, debido a la lejía, les ocasionaba frecuentes ulceraciones, reumatismo y vejez prematura.


El canal de enlace de las salinas de La Mata y las salinas de Torrevieja

En el mes marzo 1928, con el fin de mejorar la capacidad de producción de sal, se construyó un canal de enlace entre la laguna de La Mata y la de Torrevieja con una longitud de 2.530 metros, correspondiendo 880 a un túnel en la zona del cruce del antiguo ferrocarril y la carretera de Crevillente, además de una estación de bombeo para alimentar la laguna de Torrevieja con adiciones de salmuera saturada en cloruro sódico. En 1931 se varió el trazado del enlace o acequión de la laguna de La Mata en su último tramo, para llevarlo a desembocar de las proximidades de Punta de la Víbora.


Los obreros de las salinas

A principios de 1930 trabajaban en las salinas 954 obreros, además de decenas de temporeros de campaña.

En la laguna trabajaban 48 obreros en las máquinas extractoras, 8 en el taller de calafates, 12 en peonaje eventual, 144 barqueros, 60 atracadores, 16 en limpieza de trenes, 10 en servicios varios y 4 manijeros o encargados de secciones. En los lavaderos trabajaban 12 maquinistas y fogoneros, 6 engrasadores, 6 manijeros, 150 apiladores, 27 atracadores, 12 enganchadores, 24 tolveros, 6 peones paleros, 60 recogedores y 60 en servicios varios.


Las barcazas de la bahía y las Eras de la Sal

En las 19 barcazas de embarque de sal en la bahía, propiedad de la Empresa Salinera, del Pósito de Pescadores y de particulares, trabajaban 150 barqueros.

En las Eras de las Sal y en los muelles trabajaban 40 estibadores, 80 vagoneros, 80 llenadores picadores, 30 embarcadores y 19 obreros eventuales, y en los molinos Krupp, 26 obreros eventuales.


Nueva Compañía Arrendataria de las Salinas de Torrevieja (NCAST) (1951-1991)

El 6 de abril de 1951, la Hacienda Pública adjudica a la Nueva Compañía Arrendataria de las Salinas de Torrevieja (NCAST) por 30 años el arriendo de las salinas, que fue prolongado hasta 1991.


La oficina de intervención del Estado en las salinas

Para vigilar y controlar la marcha del arrendamiento de las salinas, se creo una sección técnica con un delegado de Estado vinculado al director general de Patrimonio.

La oficina interventora del Estado en las salinas se ubicaba en el edificio donde en la actualidad se encuentra la sala de exposiciones Vista Alegre. Tenía como misión controlar las producciones y la venta de la sal a efectos de cánones.  


El ciclo de obtención de la sal

En esta época la campaña para la obtención de la sal abarcaba tres periodos.

En el periodo de preparación, que comenzaba en enero, se daba entrada en la laguna al agua del mar hasta alcanzar la altura y peso específico necesario para la disolución del sobrante de sal cristalizada no extraída. A continuación comenzaba la fase de concentración hasta llegar al cuaje, con 26 grados Baume.

Después del cuaje de la sal, que tenía lugar en los meses de abril y mayo, con un espesor de unos 40 milímetros y depositada en el fondo, a primeros de julio comenzaba la extracción, operación que se prolongaba hasta el mes de diciembre.


El plan de modernización de las salinas

A partir de 1951, financiado por el Estado y por la Nueva Compañía Arrendataria de las Salinas de Torrevieja, con el fin de aumentar la producción de sal, se puso en marcha un ambicioso plan para mecanizar las salinas.


Los nuevos remolcadores de la laguna

En la primera fase del plan de modernización, que se llevó a cabo entre 1951 y 1970, se realizaron importantes obras y mejoras, ente ellas, en 1956 se sustituyó el cable flotante al que se enganchaban las barcas de sal para ser arrastradas hacia la zona de apilamiento, por un equipo de remolcadores con casco de quilla plana, propulsados por motores Deutz de 25 cv de gasoil, dotados un sistema de ejes paralelos con ruedas de paletas.


Las barcazas

Los remolcadores de palas laterales remolcan las nuevas dobles barcas planas de madera unidas por su extremos planos de 7’30 metros de longitud y 2’30 de anchura, de poco calado, con capacidad para tres toneladas y media, con las que se forman los trenes llamados raches.


El lavado de las sales

Se instalaron dos lavaderos gemelos, con capacidad para 200 toneladas por hora, formados por un canal doble con dos transportadores helicoidales para desplazar la sal hasta la tolva, situada en el cabezal de los mismos. Desde la tolva, la sal lavada es volteada a un foso, donde un elevador de canguilones separa en su recorrido la mayor parte de la lejía, para volcarla en un tren de escurridores transportadores, que la lleva a la tolva, y desde allí a su vez por un transportador de cinta inclinado hasta otra cinta giratoria, para depositarla en la parte central de la explanada de apilamiento, en un semicírculo de 176 metros de radio sobre el que se formaba una garbera de 800.000 toneladas y 18 metros de altura.


El apilamiento de la sal

El apilamiento de la sal en la garbera se realizaba mediante cucharas de 3’5 metros cúbicos de capacidad, arrastradas por cable arrolado a cabrestantes de 800 milímetros de diámetro, situados al pie de torres móviles de 24 metros de altura, dispuestas en carriles de trazado semicircular de 176 metros de radiales.


El despido de los obreros de las salinas

A principios de 1956, la mecanización de las salinas de Torrevieja trajo consigo el despido de cerca de 300 obreros fijos. Entre los temporeros y los de campaña quedaron sin trabajo 1.000 operarios aproximadamente, que con las familias a su cargo representaban en aquel momento la tercera parte de la población de Torrevieja, que entonces tenía 10.000 habitantes.


La emigración

El despido de los obreros de las salinas dio lugar a que la mayoría tuviera que emigrar a varias capitales de España y de distintos países de Europa, incluso a países de América como Canadá y Venezuela, y a la posterior fundación de las Hermandades de Torrevejenses Ausentes.