Revista Cultural Digital
ISSN: 1885-4524
Número 44 - Otoño 2016
Asociación Cultural Ars Creatio - Torrevieja

 
Las salinas de Torrevieja y La Mata a través del tiempo (II) Francisco Rebollo Ortega

La financiación de la expedición de Colón

Santángel, que había conocido a Cristóbal Colón en Córdoba en el año 1486, estuvo presente con los Reyes Católicos, en la Capitulaciones de Santa Fe, el 17 de abril de 1492.  

Para financiar y armar las tres naves del descubrimiento de América, cuyo coste total fue de 8.377.000 maravedíes (equivalentes a unos 3.421.000 euros), Santángel participó con un préstamo al rey Fernando de 1.400.000 maravedíes de Castilla, como anticipo del arrendamiento de la explotación del monopolio de las Reales Salinas de La Mata, además de otro préstamo personal, sin intereses, de 17.000 ducados de Aragón, ambas cantidades equivalentes a 6.375.000 maravedíes (unos 2.375.000 euros).

El estanco de la sal

Por Real Cédula de Felipe iv 4 de marzo de 1631, se estableció el estanco de la sal, sistema que obligaba a todas las poblaciones a almacenar la cantidad de sal necesaria para su consumo.

Amojonamiento de la redonda de las salinas de La Mata

En 1716, con el fin de impedir el perjuicio que causaba el cultivo en los campos próximos, cuyas aguas en tiempos de lluvia arrastraban impurezas a la laguna perjudicando la limpieza de las sales, la dirección de las Reales Salinas acordó amojonar la redonda de las salinas de La Mata.

Las salinas de Torrevieja

En el verano del año 1766, el administrador de las Reales Salinas de La Mata, Antonio Parra, que también tenía a su cargo la laguna del lugar de la Torre Vieja, observó un importante cuaje de sal, que una vez analizada resultó ser de gran calidad, por lo que en 1768 comenzó su explotación y los primeros embarques en la bahía del lugar de la Torre Vieja, operación que se realizaba con barcas a través de un pequeño muelle de madera construido en la zona de la torre.

El coto de las redondas de las salinas de Torrevieja

En 1770, se dispuso la creación de un coto en la redonda de las salinas de Torrevieja, señalizado con 37 mojones, situados en una longitud de 24.198 varas castellanas (unos 20.200 metros).

Se construye el embarcadero de la sal y el depósito de las sales

Por Real Decreto del rey Carlosiii de 26 de abril de 1777, se establece la segregación de Orihuela y Guardamar de los cotos, redondas de las salinas de La Mata y Torrevieja y sus poblaciones. En este mismo año, para la comercialización de la sal por la bahía, se construye en Torrevieja un embarcadero, unas Eras de la Sal y otras dependencias.

Cavanilles y las salinas de La Mata

En el mes de agosto de 1792, el botánico Antonio José Cavanilles, con motivo de su visita a La Mata y Torrevieja para su estudio titulado Observaciones sobre historia natural, geografía, agricultura, población y frutos de Reino de Valencia, sobre las salinas de La Mata, entre otras cosas, dejó escrito lo siguiente: «Los obreros en la laguna dejan como inútil la sal de las orillas, por estar mezclada con mucho cieno; extrayendo la sal del centro de la laguna que por ser de mucho grueso la van rompiendo y sacando valiéndose de un gancho largo llamado paleta y un gancho corto llamado ocino, para transportarla con caballerías y apilarla en montones que cubren con arena para preservarla de la intemperie, hasta que se necesita llevar al embarcadero».

El traslado de la administración de las salinas de La Mata a Torrevieja

En virtud de la Real Orden de 21 de octubre de 1802, el rey Carlos iv mandó trasladar las oficinas de la administración de las Reales Salinas de Torrelamata a la nueva población de Torrevieja. Asimismo, el rey mandó que se hicieran los planos de la nueva población, a la que se le da el nombre oficial de Torrevieja.

El 3 de marzo de 1803, con el traslado de la administración de las salinas a esta villa, se dio cumplimiento a la Real Orden origen de la fundación administrativa de esta ciudad.

Libertad de tráfico y comercio interior de la sal

Por Real Decreto de 9 de noviembre de 1820, se dispone la libertad del tráfico y comercio interior de la sal, aunque las salinas siguieron controladas por el Estado.

El sistema de extracción de sal a principios del siglo xix

Estando Antonio Hidalgo Calvo, primer administrador de las salinas de Torrevieja, desde 1799 hasta 1821, el sistema de extracción de la sal consistía en dejar que las aguas de la laguna se evaporasen por completo quedando el fondo cubierto por una capa de sal. Con este procedimiento sólo se recogía sal de las orillas de la laguna, que se apilaba en los montones que se formaban en la ribera inmediata. Desde los montones, la sal se transportaba en carros tirados por caballerías hasta las Eras de la Sal, donde se pesaba y se transportaba en carretillas de mano al extremo del muelle. Allí se cargaba en las barcazas, que a su vez eran transportadas por los barcos fondeados en la bahía, utilizando al principio remos y perchas de unos cinco metros de longitud.

La empresa de José Salamanca y Mayol (1841-1846)

En 1841, las salinas de Torrevieja retornan al sistema de arrendamiento, siendo adjudicadas por cinco años al banquero José Salamanca y Mayol, cuya empresa introdujo innovaciones importantes, entre ellas el lavado de la sal con agua del mar para eliminar impurezas, o la recolección de las lajas de sal con barcas y cajones formando trenes flotantes para el transporte por la laguna, manteniendo para ello un nivel mínimo de agua que permitiera la navegación de los trenes.

La duplicación de las Eras de la Sal

En 1848, al no ser suficientes las Eras de la Sal y el muelle de carga para cubrir las necesidades de los buques que llegaban  a Torrevieja, se procedió a su ampliación y a la  construcción un nuevo muelle a levante del construido en 1777.