VI CERTAMEN ARS CREATIO - LAS LAGUNAS
     
POESÍA - CATEGORIA INTERNACIONAL-NACIONAL
   
DESCARGA PDF

ACCÉSIT:

   
José Manuel Vargas Breval  
     

EL LABIO DE LA NADA

Hoy regreso de aquel recuerdo
como el dulce olor a ciudad que alguien nos invoca,
como el primer cigarro y los primeros libros,
cuando a la sombra de tantos andenes
el amor no sabía detenerse,
y tú tenías una pequeña parte de mi historia
tendida al sol de tu inexistencia.

La vida sólo ha sido la puerta de atrás de un grano de arena.
Nunca fue precisamente su música ambulante
la condición de ser feliz o verte,
ni tan siquiera el impulso para convertir en calles las palabras,
o en labios los horizontes.

Hacía falta un secreto que cruzara la luz de mi sombra,
que regresara la ley de tus latidos
a esa lluvia que volvió la espalda a la lejanía,
o que el tiempo necesariamente comprendiera
que no había nada más que tu nombre en la ventana.

Hoy no me conozco todavía,
hoy cuando salta sobre el olvido
la urgencia de las mañanas difíciles,
cuando esta costumbre de verme en tu distancia
se levanta de entre las piedras,
hoy en estos caminos diferentes,
con la suicida tarjeta de embarque para el vacío,
hoy no es hora de conocerme todavía.

LOS CUARTOS RECIÉN FRÍOS

El tiempo nos ha vuelto más nosotros,
nos ha abrasado con palabras que fueron escritas
por el hombre que se inventa un amor
pasando a solas la impotencia del recuerdo.

No nos ha quedado otro remedio
que el sudor eterno de los anhelos,
las excusas que se lanzan en los cuartos recién fríos,
cuando todos los pechos tienen olor a espera.

Es la nada quien nos muerde los labios
levantando los ojos y la niebla,
es esta historia imposible de lo ya sucedido,
de lo que hoy no me basta ni me encomienda,
este cruzar la puerta sin decir que no
para que al vernos me desconozcas.

El tiempo nos ha vuelto más nosotros,
más lejanos y equidistantes,
como un murmullo de agua.

SANLÚCAR

El mar siempre estuvo cayendo como un calor que duele
sobre la otra edad de los ojos.

Yo recuerdo ahora las luces o los pájaros,
más pequeños que un beso,
la ropa que te ponías frente al espejo de mi desnudo,
aquellos viejos portales con palabras hermosas,
donde la vida era tal vez una mujer
con mi nombre y mis manos en mitad de la plaza.

A veces me despierto con los labios mojados
del vuelo de una gaviota,
y busco en el desmayado amanecer
la oración de jazz que canta el mar de Sanlúcar.

Alguien con hombros de niño
tuvo un latido de verano abierto en los pulsos.

ALZHEIMER

A Sara le cae cada noche un brillo acharolado
de amor y distancia,
una fresca tintura de dolor y alegría
que cunde como un paraguas en su tristeza.

Bajo esa luz antigua de sus labios
el silencio afina su pureza,
y un cortejo de vejez y memoria
urde la fábula más sublime en sus ojos.

A Sara no le improvisa la lluvia
más que el pecado original del olvido
y una seda alquitranada donde lee la muerte.
Sus recuerdos son como voces en extravío
que incendian el almagre de su carne.
El tiempo le hace bailar otra cita,
un clamor insufrible en mitad de la nada.

A Sara su nombre le llega al viento
como un letargo de fantasmas y jamases,
un estar sin existir en el bosque de la ausencia.

 
ir a:
 
VI CERTAMEN ARS CREATIO - LAS LAGUNAS