Carthagineses & Romanos

09-23-2012

Ars Creatio visita la cultura e historia de la fundación de Qart-Hadast
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Convivir con la historia, recrear acontecimientos legendarios, impregnarse de la cultura fuente del pasado de unas tierras, participar y ofrecer la oportunidad de integrarse en unas fiestas de Interés Turístico Nacional; es lo que puede hacer el visitante cuando llega a Cartagena durante las Fiestas de Carthagineses y Romanos, a lo largo de nueve días.

Los componentes de la Asociación Cultural Ars Creatio es lo que hicimos durante la jornada del sábado, cuando en la explanada del Puerto se recrea la Fundación de Qart-Hadast: 1º Acto. Seguidamente y con un desfile propio de las tropas casthaginesas, la comitiva y público en general, recorriendo las calles de la ciudad, se dirigieron a la calle Juan Fernández donde se representó: la Fundación de Qart-Hadast 2º Acto. Para finalizar, por esta jornada, en el Parque de los Juncos donde tuvo lugar: la Fundación de Qart-Hadast: 3º Acto.

Los actores y actrices; las tropas y bailarines; los responsables de los decorados; los niños y mayores; contando con los medios técnicos necesarios, hacen posible que por unos días la ciudad de Cartagena vuelva a los comienzos de su historia. Las distintas representaciones a lo largo de la ciudad así como los desfiles llenan de emoción y colorido las calles para el visitante; y poseen una gran carga de simbolismo histórico-cultural para el lugareño.

Realmente el esfuerzo que supone para cuantos participan de ellas es encomiable. Se trata de un esfuerzo de años y en forma de decorados, vestimentas, recreación de acontecimientos históricos que han sido necesarios para la confección de guiones documentados. Son horas robadas al descanso para los ensayos, y es ante todo disciplina. Todo ello es cuanto se ve que se está trasmitiendo a las nuevas generaciones que se sienten muy identificadas y orgullosas de su tropa, las celebraciones y con la historia de su ciudad.

No puedo dejar de mencionar los campamentos y la gran actividad que hay en los mismos. Durante los nueve días tanto los niños como los mayores, sean romanos o cartagineses; disponen de distintas fiestas según la edad. Y al anochecer, llega la hora más folclórica, cada tropa después de una copiosa cena, puede disfrutar del baile. Toda una experiencia que es necesario saborear para poder entender, no solo la historia, también la idiosincrasia de nuestros vecinos.

Dentro de todo este ambiente, sin duda la cultura-histórica es esencial. Sin ella, o si nos alejamos de ella, apenas nos queda nada. Pero cuando la ponemos a disposición de la gente, favoreciendo la participación, y esta se rodea de ilusión y apoyo institucional, puede llegar a convertirse en un atractivo que mueve masas. Tras veintitrés años esto es lo que se puede ver en las calles de Cartagena cuando llega el mes de septiembre. Sencillamente ricas en espectacularidad.