LOS INCENDIOS FORESTALES |
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| Y DESPUÉS DEL INCENDIO, ¿QUÉ? | Julián Miralles Crespo | ||||||
En el artículo anterior comenté tres puntos de los incendios forestales, que fueron el triangulo de fuego (formado por comburente, combustible y energía de activación), las causas que provocaban los incendios forestales (natural, intencionado y negligencia), los medios de prevención (conciliación de intereses entre propietarios y administración, campañas publicitarias, áreas cortafuego, balsas y caminos forestales) y los medios de extinción de incendios (retenes, vehículos motobomba y medios aéreos). En el presente artículo haré en primer lugar un breve comentario de los incendios forestales en Galicia. En segundo lugar desarrollaré que procesos tienen lugar después de un incendio. En tercer y último lugar explicaré qué se puede hacer para favorecer la recuperación del bosque y paliar de la mejor manera posible los daños provocados por el incendio. |
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| 1º.- LOS INCENDIOS FORESTALES EN GALICIA | |||||||
Este año ha vuelto a ser azotado por los incendios forestales. Lo más destacado ha sido la catástrofe de Galicia, al igual que el año pasado resaltó el incendio de Guadalajara. En el resto de comunidades autónomas los incendios no han sido tan “sonados”, por eso he decido hacer un breve comentario sobre Galicia acerca de la situación forestal y las políticas aplicadas en esta materia. La situación de los bosques gallegos, es compleja de por sí a nivel estructural, por lo que se hace muy difícil su gestión forestal. Esto se debe a que hay muchas parcelas privadas de pequeño tamaño (algunas no llegan ni siquiera a 1 Ha). En dichas parcelas se realiza la plantación de especies forestales de producción de madera y pasta de papel, como son el Pino gallego (Pinus pinaster subsp. Atlantica) y el Eucalipto (Eucaliptus globulus). Esta situación anárquica de los bosques gallegos, tiene como consecuencia directa un alto nivel de riesgo de incendio que sumado al fuerte nivel de intencionalidad (ajustes de cuentas, intereses económicos, venganzas, etc.) da lugar a que Galicia sea uno de los lugares con mayor número de incendios al año. Leído lo anterior ustedes se preguntarán ¿entonces por qué este año ha sido de los peores si la situación ha sido siempre la misma?. La respuesta la encontramos al analizar las políticas forestales hechas por personas que aún no se han dado cuenta de que la gestión del bosque, sus procesos y amenazas no entienden de colores políticos, idiomas, fronteras, ni turnos de cuatro años. Me explico, en 1989 el Gobierno gallego decidió que había que reducir las hectáreas quemadas costase lo que costase. Lo consiguió mediante un alto desembolso en medios y profesionales de extinción. La actuación fue certera para empezar pero que no es sostenible a largo plazo. Este año al existir cambio de gobierno, se cambió el plan de extinción y prevención de incendios de Galicia reduciendo sus costes y valorando otras cuestiones frente a la profesionalidad. El resultado ya lo han visto ustedes este verano y se debe a que ha existido una sequía un poco más fuerte de lo normal aumentando el riesgo que ya era alto de por sí, más una reducción en los medios de extinción. No obstante, la solución no solo pasa por tener unos buenos medios de extinción, si no en consensuar un plan que reestructure los bosques gallegos. |
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| 2.- ¿QUÉ SUCEDE DESPUÉS DEL INCENDIO? | |||||||
En este punto veremos los efectos que tienen lugar en un bosque mediterráneo tras el incendio sobre el entorno (ecológico y social). Detalle de piña serótida de pino carrasco |
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El cuarto efecto es la regeneración natural de nuestro bosque mediterráneo, porque posee muchas especies adaptadas al fuego. Un claro ejemplo de ello es el Pino carrasco (Pinus halepensis), que deja algunas de sus piñas cerradas en la copa sin abrirse (piñas serótidas) pero que se abren al poco de pasar el incendio y haber sufrido calor; dando lugar una gran diseminación. También hay especies de jaras y leguminosas cuyas semillas tienen una capa muy dura, la cuál, tras el incendio se resquebraja y permite la germinación. Por lo tanto una vez que la diseminación ha tenido lugar, la lluvia es bienvenida. Como vemos, el cuarto efecto del incendio es positivo al provocar una regeneración natural y un rejuvenecimiento de las especies, pero el problema es el régimen de lluvias: Si estas son suaves al principio, el bosque puede regenerase solo, pero si vienen con fuerza, provocarán graves problemas de erosión, arrastrarán el suelo y las semillas y darán lugar a inundaciones al no existir la capa de protección vegetal que favorecía la infiltración. También efecto de lo anterior, puede hacer que se sequen fuentes y pozos. |
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Ladera Quemada en la Sierra de Cazorla. |
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| 3º.- ¿QUÉ HACER TRAS EL INCENDIO? | |||||||
En este último punto desarrollaré las medidas que se deben tomar tras el incendio. Todas tienen el mismo fin que es favorecer la regeneración natural. Como hemos visto en el punto anterior, el bosque tiende a regenerase solo, gracias a que nuestras especies están adaptadas al fuego y dar lugar a una gran diseminación de semillas, por lo tanto los esfuerzos deben ir encaminados a que éstas arraiguen. Para ello las obras ha realizar son: 1.- Quitar la madera quemada después de la diseminación. Con esto conseguimos que se realice una remoción del suelo que favorece el enterramiento de las semillas. Además evitaría que los árboles caigan sobre los vegetales que hayan empezado a desarrollarse y plagas de insectos devoradores de madera. No obstante hay que tener alguna consideración como dejar algún árbol para que las aves aniden o no quitarlos todos en casos de pendientes muy fuertes para evitar fenómenos erosivos severos. |
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2.- Paliar la erosión. Eso se puede hacer mediante la instalación de empalizadas con la propia madera quemada. Se clavan palos en el suelo y se agarran los troncos, por lo tanto si viene una lluvia fuerte, el agua con tierra y las semillas se quedan retenidas. Esto solo es necesario cuando las pendientes son grandes. También se consigue evitando extraer la madera por las líneas de máxima pendiente y prohibiendo acciones que pisoteen el suelo como el pastoreo (esta acción siempre se prohíbe porque el ganado se come las plantas recién germinadas). |
Monte quemado donde se dejan algunos pies de madera quemada sin extraer en la zona de más pendiente. |
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3.- Obras para la fauna que la doten de refugio. Los refugios se realizan amontonando leña quemada y piedras. 4.- Cuidados en los años sucesivos que consisten en desbroces para reducir la competencia de los vegetales y reducir el riesgo de incendio, porque si este se produce, la regeneración natural se vería muy limitada al no recuperarse el banco de semillas del suelo. |
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Con las medidas anteriores, se suelen conseguir buenos resultados de regeneración en la inmensa mayoría de los casos y especialmente si el régimen de lluvias ronda la media. En caso de que no se produzca la regeneración natural, hay que pasar a las repoblaciones mediante siembra o plantación de las que hablaré en el próximo artículo. |
Detalle de empalizadas |
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| CONCLUSIÓN | |||||||
En el presente artículo, hemos visto en primer lugar, las causas de los incendios forestales en Galicia, que se han debido una falta de una gestión forestal que reestructurase los bosques gallegos por parte de los gobiernos de Galicia, más el cambio en la política de extinción de incendios del gobierno gallego actual. El segundo punto nos ha puesto de manifiesto los efectos que se producen tras el incendio, que son las pérdidas ecológicas y socioeconómicas, los riesgos de erosión y como efecto positivo, la regeneración natural. En tercer y último lugar he expuesto lo que se debe hacer después de un incendio para favorecer la regeneración natural del bosque mediante la extracción de la madera quemada, empalizadas que eviten la erosión y cuidados posteriores basados en desbroces que reduzcan competencia y riesgo de un nuevo incendio. |
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Espero que después de leer este artículo y el anterior haya conseguido concienciarles de que la naturaleza y en concreto los incendios forestales no entiende de leyes, fronteras, idiomas ni turnos de cuatro años. La dinámica de nuestros bosques es mucho más compleja y requiere políticas hechas por técnicos y consensuadas con un compromiso de larga duración. Por otro lado también he querido mostrarles la parte esperanzadora de los incendios para que supieran que el bosque mediterráneo, con ciertos cuidados, se puede recuperar de una forma natural porque sus especies vegetales han desarrollado mecanismos para generarse tras el incendio. |
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