EL CINE EN EL FUTURO
           
por José M. Sala Díaz
    ¿tenemos que tener miedo?  
   

Preguntas a resolver

 

1.¿Qué será el cine en el futuro?

     
 

El cine, como en el siglo XX, continuará teniendo la misma función: ser un entretenimiento, ofrecer una distracción a todos aquellos que decidan(por su propia voluntad) pagar para observar durante horas una pantalla más o menos grande, donde se proyectarán imágenes sonoras en movimiento delante de sus narices.

   

2.¿Continuará por lo tanto el cine en el futuro siendo lo mismo que ahora conocemos?

 

Depende de que sea lo que entendemos por “cine”. Si nuestros progenitores podían disfrutar antaño de pantallas impresionantes y sentarse en plateas inconmensurables, distinguiendo todo esto como cine, nosotros tenemos que afirmar que jamás lo conoceremos. El hecho es bien sencillo: en el siglo XXI apenas existirán ya cines lo suficientemente baratos como para permitirse su supervivencia, y la sociedad se inclinará más hacia un movimiento económico decidido a apostar por el consumo masivo y exacerbado. Es decir, conoceremos el cine mediante las multi-salas con gradas en vez de platea y pantallas reducidas en comparación con las antiguas, instalado todo ello dentro de complejos comerciales que nos servirán de abastecimiento ya bien alimenticio(comer, cenar) o como anexo a cualquier otro tipo de gasto económico(ya sea ocio, compras, y un largo etcétera).

 

3.¿Qué ganaremos con los avances tecnológicos que ya se atisban ahora, a principios del siglo XXI?

 

El cine del futuro será digital, o no será. La terminología “filmar una película” ya no tendrá sentido. Los directores “grabarán” las películas. El advenimiento de las nuevas formas creativas permitirá un desarrollo imposible de definir. Filmar(grabar) únicamente tras una pantalla azul, que luego será retocada mediante ordenador para conferir un escenario, es una posibilidad tan impactante que aún no se ha puesto demasiado a prueba(habiendo excepciones: véase Sin City, por poner un ejemplo). Por otro lado, el rodar en digital, aparte de abaratar costes y permitir la difusión de obras a través de Internet(díganselo a los cortometristas que circulan por la red) conferirá una atmósfera visual que, de ser bien utilizada(véase Collateral), permitirá una percepción distinta(alterada) de las férreas estructuras y pautas cinematográficas(véase también la adaptación de la novela gráfica de peplum 300 para verano 2007, rodada en digital sin decorados mediante el uso de fondos a recrear después)

 
 

4.Respondamos a la pregunta. ¿Qué ganamos con estos avances tecnológicos?

 

Para el espectador medio, nada en absoluto. Será lo mismo, pero sabiendo ya que esa montaña no existe, o que ese ejército ha surgido de la clonación de varios actores que son los únicos que corren en realidad por esa explanada(que con suerte tampoco existe). Hablando de forma responsable, aunque el medio evolucione y permite crear cosas que antes eran imposibles, lo cierto es que sin unas ideas que sostengan todo este avance, poco podemos esperar, aunque de nuevo(reafirmemos) el futuro será digital, por lo que la máquina no se detendrá en ningún momento a pesar de que el nivel cinematográfico decaiga. Cosa, que de nuevo, no tiene por qué suceder.

Pero nos hemos desviado de la pregunta al intentar responder como espectador medio-alto. Como espectador a secas, perteneciente a la categoría mencionada en el punto 2, el cine(multi-salas) tan sólo es un espacio de pasividad de más o menos dos horas para entretener a la familia antes de la próxima parada en una hamburguesería tras otra tarde de innecesarias compras.

Así que no, no cambiará para nada.

   

5.¿El nuevo equipo digital que se instale en las salas permitirá una mejora en el visionado de las películas?

 

Para empezar, concretar qué son esos equipos quese instalarán, y si es verdad que alguna vez se producirá ese Cambio(en mayúscula) que directores como James Cameron vienen profetizando desde la década de los noventa.En la humilde opinión de un servidor, la pantalla seguirá siendo la misma y los multi-cines continuarán teniendo los desenfoques tradicionales de toda la vida.

Si se descubre, ahora ya cruzando el límite de la racionalidad, que en un cine de una ciudad asiática(cuyo nombre no desvelaremos) se podía ver “El Nuevo Mundo” de Terrence Malick, con el consecuente hedor a frutas silvestres y demás olores de bosques indígenas, procedentes de aparatos situados bajo las butacas, pos qué se le va a decir. De momento, las leyendas urbanas siguen recibiéndose de forma grata, y abierta. Y no, no tenemos más respuestas.

 

6.¿Qué papel juega Internet en el futuro del cine?

 
   

La pregunta sería qué papel jugará el cine en el futuro de Internet, o si el cine sobrevivirá a Internet, cosa que a más de uno no le parece ninguna exageración. Entre las descargas de películas(no mencionemos la piratería) y en que al espectador referido al punto 2, (mínimamente interesado, claro está) no le importa ver la última película veraniega sentado en su sillón delante del (dañino) monitor de su ordenador, unido esto a las pérdidas que las productoras empiezan a apreciar en sus (supuestos) estrenos taquilleros...

Como ejemplo, mencionar el desencanto de un critico cinematográfico(no diremos quién) de una famosa revista española(no diremos cual) donde se quejaba, en una crítica a una película, que no hubiera llegado antes a las salas y sí al E-mule donde, daba a entender, explícitamente, que ya la había degustado, ahí, encerradito en su casa...

 

7. Pero volviendo a la pregunta.¿Qué papel juega Internet...?

 
   

Sí, en mundo del cine. En primer lugar, la industria cinematográfica expone la mayoría de los anuncios de sus nuevos lanzamientos en la Red, habiéndose conocido hasta ahora el teaser(trailer corto), trailer cinematográfico(trailer más largo), trailer de la super-bowl(cualquier estreno con vistas a reventar taquilla estará ahí, pueden comprobarlo), trailer japonés(escasísimos, pero vital para todos aquellos que quieran ver las imágenes más esperadas de una película, a saber: los trípodes de la Guerra de los Mundos, las batallas de El retorno del rey...), tv-spot( de no más de treinta segundos, suelen haber unos tres o cinco por lanzamiento) fragmentos de la película(ya lo dice todo), cómo se hizo, entrevistas, y etc, etc.

Pero esto, hablando claramente, son tonterías. O dicho de otra forma, esto es legal, proporcionado por la industria de manera directa.

Por otro lado, los blogs y las páginas dedicadas a este mundo han visto cómo su índice de visitas se incrementaba de manera espectacular frente a la pobre publicación en papel. Porque seamos sinceros, se veía venir. Si en Ain´t it Cool se puede leer la opinión de los guiones de las próximas películas y las críticas de usuarios que han estado en los pases previos a los estrenos, así como en otras muchas páginas,y si recordamos que vivimos en un mundo donde la información se ha convertido en la droga del siglo XXI(...y más allá), pues la verdad es que se entiende bastante.

Por no hablar de los foros de cientos de miles de visitas(diarias) que se prolongan hasta el infinito en un intenso debate dondese escribe sobre la última fotos del set de la última película de...(cuál sea).

Desde luego, tal como se ha dicho desde un principio Internet, proporciona información, información útil para analizar.

La categoría de director como estrella intelectual capaz de dirigir toda la película es una verdadera patraña que los críticos(antecesores a la oleada de Internet) se empeñan en defender.¿Dirigir toda la película?¿De verdad ahí quien se piensa que todo es mérito es de uno solo(por supuesto, una parte sí, no exageremos)? Antes todos pensábamos que si una película llevaba el nombre de Spielbergpodía ser buena. Ahora, accediendo a las bases más simples de datos como IMB, si sabemos queel productor ejecutivo es bueno, el guión es obra de ese nombre que estaba en esa película que tanto nos gustaba, el departamento de fotografía está coordinado por otro, el de efectos visuales por aquel, los actores son competentes, finalmente sabremos, de ante mano, que tenemos un producto que ofrece unas expectativas altísimas. Y si encima el director tiene un mínimo de personalidad y buen gusto, la unión de las piezas hace el puzzle.

Así de fácil.

     

8.¿Qué se puede decir sobre los sistemas Home-Cinema que permitirán un mayor disfrute en la casa del individuo, una maravillosa percepción mediante la distribución de altavoces?

 

Soserías. Sinceramente, no se puede decir nada más el onanismo repugnante que representa el permanecer encerrado entre cuatro paredes “viviendo” la experiencia de simular estar en una sala de cine. Este recurso(que ya se llama síndrome en países, de nuevo, orientales) de permanecer aislado de todo el “escándalo de los niños, el sonido de los móviles, la lucha encarnizada del vecino con el posabrazos” parece estar poniéndose de moda, incluso para aquellos que, según dicen, respetan tanto el cine como un arte que no pueden aguantar coger el coche, superar las colas de tráfico y permanecer entre el caos de las gradas(porque recordemos, ahora no hay plateas, hay gradas). Naturalmente, no todos son así, y tan sólo se gastan todo este dispositivo para el visionado de sus películas que tiene compradas, y va y vuelve al cine asiduamente permitiéndose el contacto con el aire y demás sensaciones extrasensoriales.

Pero mientras, para todo esos infelices que dicen no haber ido al cine en los últimos años no puedo más que darles mi enhorabuena. Bravo, muchachos, así me gusta, todos encerraditos con las últimas tecnologías en casa, con acceso ADSL y descargas de las últimas payasadas americanas.

Y si piensan que exagero(en lo de que hay gente que prefiere quedarse en casa y no ir al cine) o que estoy cometiendo una herejía, por ahí circuló en el estreno de Gans of New York un famoso escritor y cronista que lanzó alabanzas de la susodicha película...tras haberla visto en casa (no me atrevo a decir si la vio cuando aún la proyectaban en cines...o si la vio traída del videoclub. Prefiero no aclarar el tema). De gustos no hay nada escrito, de todos modos. Quien se quiera encerrar, que se encierre.

Cada uno con su punto de vista.

 

9.Siguiendo con las nuevas tecnologías, ¿qué se puede prever de la relación con el teléfono móvil o las nuevas plataformas de video-juegos de bolsillo, como la reciente PSP?

 

Que sólo estamos viendo la punta del iceberg. Al igual que con las películas descargadas de Internet, qué importa verla en el monitor de un ordenador si ahora ya podemos verlas sentado en el autobús, o cuando esperamos en una cola, con los auriculares puestos, zombificados al estilo Romero. De nuevo, nos remitimos al principio, al punto 1:el cine es un entretenimiento. Además, con toda la gasolina que se gastaremos en salir al extrarradio para llegar a uno de esos centros comerciales(¡de nuevo, Amanecer de los Muertos,de Romero!) pues lo mejor será ver las cosas en una pantallita de treinta y pico centímetros de longitud. Más manejable, más bonito. Y pa qué más.

Respecto al teléfono móvil, volver a la teoría de que las multinacionales de que desde el principio de esta revolución las ondas electromagnéticas nos están volviendo idiotas(véase que escojo un adjetivo bastante eufemístico) y que nuestros hijos tendrán móviles desde los cinco años con los que se pegarán toques con sus amiguitos que conocen del Messenger, y que mandarán mensajes de textos en vez de hablar y quedar físicamente, pues qué le vamos a hacer. Según el proyecto Gea para el 2080 medio mundo se habrá inundado y deberemos refugiarnos en la Antártida. Así que tampoco hay que esperar ningún Mundo Feliz ni ninguna imbecilidad global del primer mundo.

Nos consumiremos antes.

 
 

10. Concluyendo, y volviendo al tema inicial ¿Hay que ser, inevitablemente, pesimistas respecto al futuro el cine?

 

Las condiciones ambientales no parecen muy propicias para que se recupere esa “magia perdida” que al parecer tenía el cine de verano o los viejos teatros convertidos en cines incapaces de llenarse nunca.

Las estadísticas no son tampoco muy favorables. Aquellos que osen resistirse a este sistema de consumo podrán encerrarse y disfrutar de los grandes clásicos de John Ford y Howard Hawks en silencio. Gracias al DVD obras maestras han sido restauradas y estos “guardianes del arte” podrán mantenerlas vivas en su memoria. El problema, ay, sea cuando el DVD se vaya al carajo y pongan otro sistema digital incompatible Habrá que empezar de nuevo, y otra vez, y otra...

 
       
 

11.¿Hay que ser, inevitablemente, optimistas respecto al futuro del cine?

   
   

Desde luego. No nos queda otra.El tiempo, definido por el escritor de cómics Alan Moore como una cinta transportadora, sigue avanzando. Y hay que adaptarse. Aquellos seres tristes que hablen de “magia perdida” hay que mirarlos con compasión, como seres anclados en un pasado que nunca, NUNCA, va a regresar.

Dicen que cualquier tiempo pasado es mejor. Mentira. El futuro, pese a todo lo hablado, es más prometedor que en todas las décadas cinematográficas que han pasado hasta entonces. Cierto, cambiarán los soportes, cambiarán las instalaciones, cambiarán los antros donde la gente se quede embobada mirando durante horas una pantalla donde se proyectan imágenes sonoras en movimiento.

Pero la realidad es que, la magia, si existe de verdad en lo que es un negocio puro y duro( no nos engañemos), seguirá perdurando. Pienso en YouTube, conjunto de vídeos que se suben a la Red, donde se recuperan desde el spot de televisión de David Lynch para PlayStation pasando por los antiguos(y horribles) cortometrajes de Walt Disney. Pienso también en películas que se mantienen ahora mismo en la Red y que nos hacen descubrir, por ejemplo, que Indiana Jones tiene un antecesor en La Pimpinela Escarlata(que alguien me encuentre esta película de la que se oyen rumores escalofriantes por Internet), o que se pueden ver trozos de Arrebato(spanish production), película considerada por muchos como falsa inexistente...La información que disponemos ahora mismo es de una intensidad apabullante, cegadora. Imposible de describir.

Que la cosa luego se desmande( que los servidores se caigan, que la pornografía lo inunde todo, etc, etc), es un hecho bastante probable. Y qué, les digo yo. Una de las cosas que más abundan en los blogs y en YouTube son la repetición(la mayoría patéticas) de escenas de películas que graban aficionados(de nuevo, de forma patética).

Piensen(en otro patético ejemplo) en la bolsa de plástico arrastrada por el viento, de la película American Beauty, y créanme cuando les digo que ni se imaginan la diversidad de bolsas que se pueden encontrar. Piensen también en las frases(proveniente de la película) que repiten durante el vídeo, tanto japoneses, europeos, americanos:

Y esa bolsa estaba...bailando, conmigo, como un niño pidiéndome jugar. Durante 15 minutos. Es el día que descubrí que existe vida bajo las cosas, y una fuerza increíblemente benévola que me hacía comprender que no hay razón para tener miedo. Jamás.

Y se darán cuenta que cambiar es inevitable, sin duda. Como en todo. Ahora mismo nos encontramos en el principio de algo. El futuro del cine es incierto, sí. Pero mientras exista la (sana)devoción a ciertastendencias encírculos(foros, coloquios virtuales) que se mantengan a la vez recordando clásicos y películas de culto, y mientras seamos capaces de compaginar Internet y demás tecnologías con el anacrónico ejercicio de ir al cine, la emoción de todo esto, de una imagen en movimiento, sea en el medio que sea, continuará existiendo.

       
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