ESTALLÓ LA PRIMAVERA
ARS CREATIO
     
DESCARGA PDF

Estalló la primavera. Estalló pasándose por el forro el calendario. Todo se ha preñado de pétalos, todo es hierba, todo es mariposa y abubilla, todo se coloca el vestido de fiesta: la higuera y el naranjo despiertan del invierno. Estalló la vida y abre los párpados y deja atrás las legañas de la bruma. Estalló.
Suenan canciones de otro tiempo, una milenaria melodía que deja su legado en los recodos más ocultos del jardín y de la calle. Suena la voz de la tierra reclamando el semen de la exuberancia, es momento del encuentro, momento para buscar al otro, para gozar con y para el otro. Suena.

Balancea la flora los brazos, deja al descubierto su desnudez más alocada. No hay miradas ajenas, no hay nada oculto, todo es evidente, todo esta ahí dispuesto en el escaparate para ser besado a cualquier hora. Mirarlo todo y ser todo. Mirarlo con los dedos, dejar caricias y desterrar el exilio. Llegó la primavera cargada de aromas y colores. Todo es más color en este instante. Todo es sin artificios ni secretos lo que sueña. Pues es la primavera el breve sueño de la vida.Hay dos escarabajos y cien hormigas y un millar de caracoles. Hay centenares de semillas esparcidas por el suelo, un óleo de espigas camino de la tarde y un breve poema en un corrillo de amapolas. Hay un excitado trajín de los insectos y un incesante perseguir de alas por la plaza. Hay.
Camino sosteniendo a cada paso la respiración, no vaya a ser que se despierte lo que nunca duerme. Un corazón late a cien pulsaciones por minuto y a un rítmico tambor le ha dado por saltarse a la torera lo que marca el diapasón.
Sonríe el paisaje dejando carcajadas de trópico. Sonríe llevándose por delante la frágil tristeza del invierno. Sonríe el sudor de las hojas. Sonríe un cielo que parece estar de vacaciones. Sonríe.
La estatua mueve las manos. El aire entorna su abanico y se deja llevar por los olores. El aire y la estatua juegan al amor. Que es el amor lo que la piel reclama. Que es el amor, al fin y al cabo, lo único que importa. Te imagino ahora leyendo estas palabras. Tal vez has fumado o hace tiempo que los has dejado. Tal vez creas en estas sílabas o no. Lo único cierto es que te quiero, aunque quede cursi decírtelo. Lo único cierto es que anhelo tu lectura, el solitario milagro de tu mirada.
Siempre imagino guitarras en las ramas, siempre creo que cuelgan corazones del granado, siempre luce un cuchillo afilado en las higueras, como si su sangre blanca necesitara una hoja punzante para ser herida sobre el tronco. Siempre ofrendan las hadas un cuenco de romero a los amantes, como si ardiera el rumor del deseo en sus raíces. Siempre hay una mano que abre el pestillo de la alegría. Siempre hay un nombre que sin ser el nuestro nos nombra y engrandece. Siempre hay un platito de piña y pera para bienvenir nuestro adjetivo. Siempre.
Un jazz interpreta el viento y sus rarezas. Un jazz de música escondida. Un piano, una voz, un saxo, elementos que principian un ensueño en el café. Bailan una nube y dos gaviotas. Bailan un mantel y dos abejas. Bailan un soneto no nacido y las ganas de escribir. Bailan tus ojos y los míos. Bailan.
Una bicicleta, una regadera, tres sillas. Un silencio, una sombrilla y tu presencia. Ya está preparado el festín de la mañana. Ya está el teclado cuajado de merengue y hierve el almíbar en la cocina. Ya están el botón y la muñeca aguardando la edad para ser notas de sol en la pecera.
La mesa está dispuesta. ¿Por qué no te quedas? Un poco de pan y vino para acompañar la barbacoa y la ensalada. Por cierto, hoy viene a comer la primavera. A juzgar por el revuelo que trae, parece cargada de apetito.
 
      Rodolfo Carmona
         
       SUMARIO