JUAN APARICIO Y TORERREVIEJA
ARS CREATIO
Este estudio sobre la ciudad de Torrevieja, que Francisco Rebollo nos envía, hace referencia a una persona, Juan Aparicio, que tuvo una visión de futuro sobre lo que llegaría a ser Torrevieja en la época en la que vivimos. Debido a su extensión, ya que es un estudio muy concienzudo, lo hemos dividido en tres partes, la primera en esta revista de primavera y las otras dos restantes en la de verano y la última en otoño.
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PARTE SEGUNDA
PARTE TERCERA
   
         
         
Juan Aparicio y Torrevieja (I)  
       
NACIMIENTO Y JUVENTUD    
D. Juan Aparicio López, nació en Guadix (Granada) el 29 de julio de 1906 en el Callejón de la Tribuna. Hijo de D. Juan Aparicio Peral, natural de Fiñana (Almería) y de Carmen López Ortiz, natural de Guadix. Este matrimonio tuvo 8 hijos: Juan, Alvaro, Alvaro, segundo hijo con este nombre por fallecer el primero, Diego, Ángeles, José María, Octavio y Cayetano.    
LOS PADRES DE D. JUAN        
El padre de D. Juan, fue un prestigioso periodista y abogado en ejercicio, que estudió la carrera de Derecho en la Universidad de Granada. Fue fundador del Regional, el mejor periódico de Almería a finales del siglo XIX.    
LAS PRIMERAS LETRAS        
D. Juan Aparicio realizó las primeras letras y los estudios primarios en Guadix, hasta que a los 12 años de edad se trasladó con sus padres a vivir a Almería capital.
D. Juan estudió el bachillerato en Almería, y durante esos años solía viajar con sus padres al pueblo de Fiñana a la casa familiar de los Aparicio. En 1920, viviendo en Almería, cuando tenía 14 años de edad falleció su padre a la edad de 48 años. D. Juan que admiraba a su padre siempre recordó con cariño a lo largo de su vida. Pasado el tiempo, en la entrevista que le hizo un periodista de la Gaceta Ilustrada de Madrid dijo: “Desde que tengo uso de razón he tenido el recuerdo, incluso la presencia de mi padre, porque le perdí cuando yo tenía 14 años. Yo tuve una gran amistad con mi padre”.
   
LA AFICIÓN A ESCRIBIR        
Pronto nació en don Juan su afición a escribir, ya que siendo muy joven comenzó a hacer periódicos con una máquina de escribir y un multicopista cuando estaba estudiando el bachillerato en Almería.    
EN LA UNIVERSIDAD DE GRANADA    
D. Juan a los 16 años de edad, comenzó a estudiar la carrera de Derecho en la Universidad de Granada y que finaliza en el año 1926, sin que nunca llegara a ejercer la abogacía ya que en esos años fue cuando decidió ser periodista. Durante el tiempo que estuvo en Granada colaboró con el diario granadino La Publicidad, siendo su primer artículo el titulado El Viejo ciprés de la Gran Vía, que se publicó en la primera página de este diario. En aquel tiempo D. Juan también escribía en las publicaciones periódicas de Guadix, Acci, El Corregidor, Nieve y Cieno, Patria Chica, Gente Nueva y Guadix-Baza.    
EL SERVICIO MILITAR EN MADRID    
D. Juan a finales del año 1926, una vez licenciado en Derecho, y queriendo estar cerca los amigos que tenía en Madrid, se fue a esta capital para hacer el servicio militar de soldado por su quinta, siendo destinado a la Compañía de Telégrafos del Pardo. Durante el tiempo que estuvo haciendo la mili en Madrid se relacionó con periodistas, escritores y literatos, entre ellos Ernesto Jiménez Caballero, uno de los impulsores de las vanguardias literarias de España. Los últimos meses de la mili los pasó destinado en los fuertes militares de Rapitán en Jaca (Huesca)    
EN LA UNIVERSIDAD CENTRAL DE MADRID    
D. Juan se matriculó en la Universidad Central de Madrid en donde cursó estudios de Filosofía y Letras, especializándose en Lenguas Clásicas, ejerciendo durante un tiempo de profesor de latín, hasta que a finales de 1934 pasó como editorialista al diario Ya. Cuando D. Juan estaba finalizando su carrera conoce a Dña. Carmen Jalón Gómez, la que más tarde sería su esposa.    
DÑA. CARMEN JALÓN GÓMEZ        
Dña. Carmen Jalón Gómez, natural de Don Benito (Badajoz) estudió Filosofía y letras en la Universidad Central de Madrid, donde conoció a D. Juan, con el que llegó a tener muchas afinidades. Cuando Dña. Carmen finalizó la carrera, se presentó a unas oposiciones en las que obtuvo la plaza de Catedrática de Filosofía y Letras, siendo nombrada para la cátedra del instituto de Ribadesella (Asturias) de la que no llego a tomar posesión. Posteriormente, en otras oposiciones obtuvo una plaza para el Cuerpo de Bibliotecarios, Archiveros y Arqueólogos, siendo destinada a León, en donde vivían unos familiares de ella. Posteriormente, pasó destinada a la biblioteca de Salamanca, hasta que fue destinada a la biblioteca de la facultad de Arquitectura de Madrid, donde permaneció hasta su jubilación.    
EL JOVEN POLÍTICO        
D. Juan estando estudiando en la Universidad de Madrid, durante un tiempo llegó a estar próximo a la ideología comunista, hasta que a finales del año 1930, Ramiro Ledesma Ramos lo incorporó al grupo de los 11 hombres captados por él para la firma del manifiesto La Conquista de Estado. En agosto de 1931 Ramiro Ledesma Ramos funda la Juntas Castellanas de Actuación Hispánica (J.C.A.H.) En el mes de octubre de 1931 D. Juan participa junto a Ramiro Ledesma y Onésimo Redondo en la fundación de las Juntas Ofensivas Nacional Sindicalistas J.O.N.S. D. Juan se encuentra entre los fundadores de Falange Española de las J.O.N.S.    
EL MATRIMONIO        
El 22 de junio del año 1936, cuando D. Juan estaba de profesor de la escuela de periodismo El Debate, consiguió un mes de permiso para casarse con Dña. Carmen Jalón. La ceremonia de la boda se celebró en la Iglesia de San Marcos de León el día 24 de junio de 1936, ciudad en donde Dña. Carmen trabajaba de bibliotecaria. D. Juan y Dña. Carmen tuvieron 4 hijos: Juan, Carmen, María de los Ángeles y María Luisa que viven en la actualidad.    
LA GUERRA CIVIL        
Recien casados, D. Juan y Dña Carmen, en el viaje de novios cuando se encontraban en San Sabastían, les sorprendió la Guerra Civil, por que regresan rápidamente a León donde tenían su residencia. Estando D. Juan en León, le llama el general Millán Astray para formar parte de la oficina de prensa y propaganda del gobierno de Franco, a cuya capital llega el 2 de enero de 1937. En Salamanca, entre otros trabajos, escribía editoriales para los primeros programas de Radio Nacional de España que se emitían desde esa capital. Precisamente en el presente año 2007, con motivo de 70 aniversario del primer programa de Radio Nacional de España esta radio en uno de sus programas sobre su historia ha mencionado a D. Juan Aparicio como uno de sus pioneros    
EL PERIODISTA        
D. Juan tiene un largo e importante historial como periodista que comenzó en Guadix colaborando con algunos periódicos de Madrid. Estando D. Juan haciendo el servicio militar en Madrid, fue cuando comenzó a escribir con regularidad en la Gaceta Literaria, en cuya publicación aparece en el año 1927 como uno de sus principales colaboradores. Siendo director del diario Sol, el periodista, político y diplomático Manuel Aznar Zubigaray, colabora en este diario haciendo crítica literaria. En la primavera del año 1933, con 27 años de edad pasa al periódico Informaciones bajo la dirección de Juan Pujol García. A finales de noviembre de 1934, a petición de Vicente Gallego, se incorpora a la redacción del diario Ya de Madrid como editorialista de política internacional, en donde permanece hasta el 14 de enero de 1935, en que Ángel Herrera Oria, el que más tarde llegaría a ser cardenal, le nombra comentarista internacional y profesor de redacción de la escuela de periodismo El Debate, donde permanece hasta el año 1936. En la actualidad cardenal Ángel Herrera Oria, fallecido el 28 de julio de 1968 se encuentra en proceso de beatificación por el Vaticano. En el año 1937, D. Juan se hace cargo de la dirección de La Gaceta Regional de Salamanca, donde permanece hasta finales del año 1941.    
SU TRAYECTORIA COMO PERIODISTA Y AL SERVICIO DEL ESTADO    
A finales del año 1941, D. Rafael Arias Salgado, vicesecretario de Educación Popular nombra a D. Juan Delegado Nacional de Prensa, cargo del que toma posesión el 2 de octubre de ese año. El nuevo cargo, entre otras cosas, llevaba consigo la dirección de la prensa del movimiento que entonces se componía de 33 diarios en provincias y unas 20 revistas. Esto hace que D. Juan se establezca definitivamente en Madrid con su familia en donde es nombrado procurador en Cortes españolas en la primera y en otras legislaturas.    
DIRECTOR GENERAL DE PRENSA        
En el año 1951, el ministro Arias Salgado le nombra Director General de Prensa, cargo en el que permanece hasta el mes de marzo del año 1957 en que es destinado a la embajada española de Roma, como consejero de información. Estando en Roma se entrevista con el poeta Rafael Alberti que residía en esa ciudad. De su corta estancia en Roma dijo: Roma doma, Sin embargo a m í no me domó; continué siendo un genuino penibético de Guadix. En 1958, cuando regresa a España se hace cargo por poco tiempo de la dirección de la Mutualidad de los Periodistas. A partir de este momento D. Juan no ocupa ningún cargo político.    
FUNDADOR DE LAS ESCUELAS DE PERIODISMO DE MADRID Y DE BARCELONA  
Siendo D. Juan Delegado Nacional de Prensa, en el año 1941 funda la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid, y en el año 1952 la de Barcelona. Ambas escuelas constituyeron la antesala de las facultades de Ciencias de la Información en las universidades de España.  
FUNDADOR DE PERIODICOS Y REVISTAS  
En el año 1942 D. Juan funda El Español, Así es, La Gaceta de la Prensa Española, en el 1943, Artes y Letras, Fénix, en 1944 La Estafeta Literaria, en 1945 Fantasía, en 1946 se hace cargo de la dirección de la revista Fotos, y desde este año a 1950 de la dirección del diario vespertino Pueblo de Madrid. En el diario Pueblo trabajaron con él prestigiosos periodistas como Emilio Romero, el jerezano Manuel Blanco Tobío y Pilar Nervión.  
EL MAESTRO DE PERIODISTAS      
En el caluroso homenaje que le rindieron los periodistas a D. Juan en el año 1986 con motivo de su 80 cumpleaños, escribieron de él palabras elogiosas como maestro de periodistas. Según el periodista murciano Jaime Capmani, “ Si hubiese que resumir todo el periodismo de la posguerra en dos palabras, estoy seguro que el resultado sería Juan Aparicio”.  
EL ESCRITOR      
D. Juan durante su vida escribió varios libros, entre ellos, El Estado Nacional, Españoles con clave, Historia de un perro hinchado en el año 1945, Antología de los periódicos y otros.  
EL POETA      
D. Juan, antes de cumplir 7 años de edad hizo sus primeros versos dedicados a San Torcuato, patrón de Guadix. Siendo niño Guadix la revista Blanco y Negro le publica una poesía por la que recibe un cheque de 4 duros. También colabora con el diario Sol. En la revista Gente Nueva de Guadix de fecha 20 de enero de 1926, al fallecer su prima Luisita escribe en su recuerdo el poema titulado La sonrisa última.  
SU LLEGADA A TORREVIEJA      
Viviendo en Madrid D. Juan con su familia en un chalé de la calle Dr. Federico Rubio de Madrid, realiza un viaje por el levante español. En el mes de febrero de 1951, D. Juan llega casualmente a Torrevieja. Aquel día como estaba lloviendo D. Juan se refugia en una casa en la que vivía un matrimonio que tenía una hija adoptada. Buena impresión se llevaría de Torrevieja ya que en el verano del mimo año volvio a esta ciudad para hacer gestiones con el fin de comprar una vivienda. Al final después de tener varias ofertas, compro una casa de planta baja por el importe de 40.000 pesetas situada en la calle Gumersindo número 37. Esta casa con fallada principal a mediodía tenía un amplio patio y estaba a unos 140 metros de distancia del paseo que hoy lleva su nombre. A partir de aquel momento, D. Juan, Dña. Carmen y sus hijos venían a Torrevieja todos los veranos, en Semana Santa y en otras fechas que les eran propicias.  
LOS AMIGOS DE TORREVIEJA      
Ocurrió que en el verano de 1951, una vez comprada la casa, Dña. Carmen, la esposa de D. Juan fue a comprar ropa de cama a la tienda de Ramón Galiana que se encontraba en la esquina, cerca del mercado, donde hoy hay una oficina de la CAM. Posteriormente Dña. Carmen fue a la cercana tienda de Pepe Berna Quinto de la calle Sevilla –hoy Fotógrafos Darblade- para comprar algunos artículos para la cocina y el comedor. Cuando Dña. Carmen fue a pagar el importe de la compra, se dio cuenta de que no le quedaba dinero suficiente, por haber realizado anteriormente otras compras. Entonces Pepe Berná, que no conocía a Dña. Carmen le dijo que no se preocupara, que se llevara lo que había comprado que ya lo pagaría al día siguiente. A día siguiente D. Juan fue a la tienda a pagar lo que había quedado a deber su esposa. Pepe Berna, en su forma de ser, buen comerciante y conversador le ofreció un sillón que tenía en la tienda para sentarse mientras hablaban. En aquella conversación, D. Juan le dijo quien era, y el motivo de su estancia en Torrevieja. A partir de aquel momento se hicieron muy amigos, y D. Juan siempre que podía iba a visitarlo a la tienda para charlar un rato con él. Como aquello se convirtió en una costumbre, algunos amigos cuando querían verle solían ir a la tienda de Pepe a la hora iba D. Juan. Pepe Berna falleció el 31 de enero del presente año.  
SU VIDA EN TORREVIEJA      
Cuando D. Juan venía a Torrevieja con su familia, tenía la costumbre de levantarse muy temprano. Después de desayunar daba una vuelta por Las Rocas, paseo que en la actualidad lleva su nombre. Posteriormente después de comprar la prensa iba a correos para mandar la correspondecia y los artículos de prensa. A media mañana pasaba por la tienda de Pepe Berná, donde permanecía un buen rato sentado en el mismo sillón que Pepe le ofreció el día en que se conocieron. A D. Juan le encantaba visitar a sus amigos y fomentar su amistad. En las noches de verano le gustaba sentarse al fresco en una mecedora, unas veces en su casa y otras en casa de su amigo D. Arturo Gómez Torregrosa, alcalde de Torrevieja desde el 22 de julio de 1954 a octubre de 1955. Cuando estaba en Madrid, y algunos de sus hijos venía a Torrevieja, siempre les daba encargos para saludar en su nombre a sus más cercanos amigos. No cabe duda de que era una persona que le gustaba cultivar la amistad.  
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